Dia Da Amazônia – La creación gime desde la Amazonia

Arde el Amazonas (Nacho Yuchark/La Vaca)

 

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BRASIL

Mara Manzoni Luz

En las últimas semanas de intensa movilización por la Amazonia, tuvo lugar el conversatorio ecuménico “La Creación Gime desde la Amazonia”, organizado por QONAKUY (Red de Universidades Evangélicas de América Latina, Central y el Caribe) y AIPRAL (Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina).El conversatorio ha endosado la campaña Amazoniza-te, una iniciativa conjunta de la Red Eclesial Panamazónica y otras organizaciones, y tuvo el apoyo de la UniReformada.

Aquí destacamos la contribución de Mara Manzoni Luz, directora regional de CREAS (Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio) en el evento, que se puede acceder por completo en ese enlace. El debate ha sido mediado por Humberto Shikiya (QONAKUY) y tuvo la participación de João Gutemberg Sampaio (REPAM), Darío Barolín y Agnaldo Gomes (AIPRAL), Milton Mejía (UniReformada) y Gerardo Oberman (Red Crearte). En ese día de la Amazonia hacemos eco a las voces de Mara y de todas las personas que actúan por la dignidad humana en la región.

La Amazonia

Esta vasta área que cubre 9 países en Sudamérica posee la mitad de los bosques tropicales del mundo y alberga el 15% de la biodiversidad terrestre. Viene siendo expoliada hace siglos, lo que no es una novedad. Yo me acuerdo de la primera vez que la pisé en 1983, como estudiante de antropología, en mi visita a la comunidad indígena Gavião Pykobjê. En aquel entonces, ese lejano pedazo del estado de Maranhão ya era de mucho interés de empresas para el transporte de sus productos mineros del vecino estado de Pará hacia el Atlántico. En los últimos años, estuve acompañando a las comunidades quilombolas de Oriximiná, Pará, que sufren los impactos sociales y ambientales de la minería de bauxita, y visitando las comunidades indígenas Tacana de Rurrenabaque, Bolivia, unidas frente ala construcción de una presa, y veo que las amenazas de los 80, aunque terribles, no eran tan sofisticadas como la devastación que vemos hoy.

En los últimos años, la Amazonia ha sufrido, con diversas intensidades, el crecimiento de las desigualdades estructurales, las invasiones de tierras, la explotación minera, la flexibilización de las leyes ambientales, la criminalización de sus defensores y defensoras, el asesinato de liderazgos locales, muchas veces con el apoyo de los gobiernos y de grandes transnacionales. Hechos pasaron a ser manipulados, como por ejemplo los incendios, que nos quieren hacer creer que son fruto de sequias o aún culpa de las comunidades porque quieren quemar para plantar. Esas son mentiras, para que no se vea que son resultados de acciones criminales orquestadas por el agronegocio y el extractivismo. Son acciones muchas veces motivadas por los propios discursos de las autoridades de los países – sea por una política llamada “desarrollista”, por el entreguismo a intereses económicos de las potencias del norte, por ganancias, por total falta de respeto no solo a la floresta, sino a los 34 millones de personas que la habitan. Entre ellas, 380 pueblos indígenas, de los cuales 140 viven en aislamiento voluntario. Son pueblos que ya pasaron por todas las amenazas posibles, resistieron a todo, y eligieron vivir y proteger sus tierras ancestrales, sus ríos, sus florestas.

Ahora, esos pueblos tienen sus vidas, más una vez, arriesgadas por la pandemia del Covid-19 que está afectando, indistintamente, bebes (el caso Yanomami), la juventud y, principalmente, a ancianas y ancianos. Como dijo un líder Waorani de Ecuador, “Si nuestros ancestros mueren, nuestro pueblo dejará de existir”.  A cada día es devastador ver las noticias de lideresas y líderes muertos por la pandemia y los riesgos a las poblaciones en aislamiento voluntario. Como dice el líder Ashaninka Francisco Pikãyo, coordinador de la Organización de los Pueblos Indígenas del Rio Juruá, “la pandemia es la nueva arma química de la conquista”. A la vez, ¡nos llena de esperanza ver la cantidad de lideresas y líderes jóvenes, ocupando sus espacios en la defensa de sus pueblos!

Según la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y la Rede Eclesial Pan Amazónica (REPAM), hasta el miércoles 19 de agosto, la población de pueblos indígenas contagiada era de 44.881; la población de pueblos indígenas fallecida de 1.442 y cerca de 221 pueblos/nacionalidades fueron afectadas en la región Pan Amazónica. Brasil, Perú y Colombia lideran esta triste estadística.

En Brasil[1], no se trata de más una pandemia en los últimos 520 años, pero de un intencionado genocidio, vía vetos del presidente de la Republica a la ley que pretendía disponer sobre medidas de emergencia para el enfrentamiento de la pandemia entre los pueblos indígenas, quilombolas y comunidades tradicionales. Eso afecta a todo el territorio nacional, pero en la Amazonia, con las distancias y las existentes vulnerabilidades, la negación del acceso a agua potable, del atendimiento diferenciado a la salud, del derecho a la conectividad para la comunicación con las áreas más aisladas, asociada a la lentitud de las acciones de ayuda, son una explicita violación de los derechos humanos. Lo que siglos de expoliación no han logrado, por la resistencia de los pueblos amazónicos, se intenta ahora usando la pandemia para avanzar la deforestación y así las fronteras agrícolas y el extractivismo.

Imagen: Amazonízate-Yurimaguas

¿Y el movimiento ecuménico?

Históricamente ha habido numerosas iniciativas en torno a la defensa de la Amazonia por parte del mundo ecuménico local, regional e internacional, no se podría nombrar a todas. Más recientemente, en 2019, previo al Sínodo Panamazónico de la Iglesia Católica, la iniciativa ecuménica de “Acción Solidaria Global por la Amazonia”[2] impulsada por Christian Aid América Latina y el Caribe y acompañada por CONIC – Brasil, ISEAT – BoliviaComisión Intereclesial de Justicia y Paz – Colombia, CREAS, Fórum de la Alianza ACT de Brasil, entre otras entidades, fue una iniciativa importante para fortalecer, de manera más amplia, las voces proféticas en defensa de la Amazonia.

Hoy CREAS y Koinonia de Brasil, juntamente con Christian Aid, desarrollan un proyecto cuyo objetivo principal es fortalecer la capacidad del diálogo interreligioso y ecuménico en la región amazónica – con prioridad para Bolivia, Brasil, Colombia y Perú – para la dignidad humana y los derechos de las comunidades indígenas y negras. Las Iglesias Latinoamericanas y las organizaciones ecuménicas y basadas en la fe han sido históricamente cruciales para acompañar a estas personas para una vida plena, con justicia, igualdad y sostenibilidad. Ahora, con las crecientes amenazas económicas y sociales, el conservadurismo religioso y la violencia, es fundamental un nuevo vigor al diálogo ecuménico e interreligioso en la región.

En nuestro plan de acción 2020, la Alianza Interreligiosa para la Agenda 2030 tiene el objetivo de incidir para que los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales de la Amazonia garanticen el control de la tierra, sus bienes comunes y su salud, en la perspectiva de la Casa Común. Estamos trabajando en el sentido de amplificar las iniciativas en red basadas en la fe, en la defensa de los pueblos indígenas de la Amazonia, frente al incremento de los impactos de la pandemia y la explotación de los territorios y la floresta.

Según la Encíclica Laudato Si, la Amazonia u otro espacio territorial indígena o comunitario no es solo un espacio geográfico, sino que también es un lugar de sentido para la fe o la experiencia de Dios en la historia… “En la Amazonía se manifiestan las “caricias de Dios” que se encarna en la historia (cf. LS 84).”[3] Teniendo esto como inspiración y siendo partes de una comunidad ecuménica e interreligiosa en solidaridad con las comunidades de la Amazonia, debemos fortalecer nuestro compromiso en el sentido de seguir:

1) Presionando a los Estados para que garanticen que los pueblos indígenas, quilombolas y las comunidades tradicionales amenazadas tengan acceso y control sobre la tierra y sus bienes comunes y a garantías de acceso a la salud en tiempos de pandemia;

2)  Denunciando la acción nefasta de misioneros proselitistas que ya tanto mal han traído a las generaciones pasadas y que hoy, como parte de un proyecto fundamentalista económico, social, cultural y religioso, aliado del agronegocio, buscan apoderarse de los territorios;

3) Defendiendo a las defensoras y defensores de Derechos Humanos y de la naturaleza que vienen siendo constantemente amenazados, mediante mecanismos eficaces de denuncia y protección y en contra de los intentos de criminalizar las luchas de los pueblos de la Amazonia

4) Apoyando a las comunidades locales en la promoción de alternativas económicas sostenibles y a hacer frente al sistema económico vigente enfrentando los desafíos de la crisis climática en la región;

5) Desarrollando una espiritualidad ecológica que nos ayude a escuchar lo que el Espíritu nos dice, sintiéndonos parte de la Casa Común y todo el mundo habitado, empezando por nuestras congregaciones y comunidades de fe;

6) Apoyando a organizaciones locales e iniciativas basadas en la fe en el desarrollo de estos objetivos, manteniéndonos siempre informados, desafiantes y activos en lo que es para nosotros un imperativo de fe: ¡la defensa de los pueblos indígenas, de la Amazonia y del medio ambiente!

Por eso, es esencial que las Iglesias, organizaciones ecuménicas e interreligiosas del Sur y del Norte global continúen sus labores proféticas de fe en acción. Necesitamos reforzar las consciencias de que los peligros de extinción de la Amazonia y sus pueblos están ante todos y todas. Solamente en la solidaridad y la defensa de la Casa Común, podremos evitar que las pérdidas de los pueblos indígenas, las bibliotecas vivas, sea una pérdida para toda la humanidad, pues son ellos los responsables por el equilibrio ambiental en su totalidad y por las florestas que aún nos restan.

Termino con la Coleta de Responsabilidad Ambiental del Libro de Oración Común de la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil: “Aliento de vida, que creaste en tu seno todo el orden creado, nos enseña a respetar a todas las criaturas, en testimonio vivo del Evangelio, que nos anima a luchar por la preservación de la naturaleza, restaurando el ideal del Edén y la perfección de lo que nos ha dado como regalo”.

La autora es científica social y educadora popular brasileña, directora regional de CREAS, integrante de la Alianza Interreligiosa para la Agenda 2030 y laica de la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil.


[1] En junio pasado, según estudio de la Coordinadora de Organizaciones indígenas de la Amazonia Brasileña (COIAB) y del Instituto de Pesquisa Ambiental da Amazonia (IPAM) la tasa de contaminación (de 759) era 84% más alta para los pueblos indígenas, en comparación al promedio del país (de 413); la mortalidad (52 para cada 100 mil) era 150% más grande que el promedio brasileño, de 21 a cada 100 mil habitantes.

[2] Ver el Documento “Somos la Amazonia”

[3] Instrumentum Laboris. Sínodo Especial para la Amazonía. N°19

Celebrando duas décadas da Marcha das Margaridas, mulheres do Baixo Sul da Bahia e religiosas do FEACT relembram a experiência vivida em 2019

Por Camila Chagas e Natália Blanco/ Koinonia

 

Na última edição do evento, realizada em Brasília, mais de 100 mil mulheres de todos os locais do país se juntaram para marchar em busca de soberania popular, democracia, justiça, igualdade e pelo fim violência.

A última quarta feira, 12 de agosto, foi marcada pela celebração dos 20 anos da Marcha das Margaridas, ato de resistência que ocorre a cada quatro anos e é uma em homenagem à Margarida Maria Alves, presidenta do Sindicato dos Trabalhadores e Trabalhadoras Rurais de Alagoa Grande, na Paraíba, assassinada em frente à sua casa, no dia 12 de agosto de 1983.

Devido aos protocolos de combate à pandemia de coronavírus a comemoração da data não pode ser realizada presencialmente, sendo feita por meio de um encontro online, que contou com uma transmissão ao vivo no canal da Confederação Nacional dos Trabalhadores na Agricultura (CONTAG).

Em 2019 a marcha foi realizada no dia 14 de agosto, em Brasília, reunindo mais de 100 mil mulheres de todos os cantos do Brasil, do campo e da cidade, da terra e das águas em busca de justiça, igualdade de direitos e pelo fim da violência, levando para as ruas da capital do País o tema “Margaridas na Luta Por Um Brasil Com Soberania Popular, Democracia, Justiça, Igualdade e Livre de Violência”. O evento contou com a presença de diversas representantes das comunidades do Baixo Sul da Bahia e de Koinonia, que esteve presente em dois blocos.

Para Eridan Strubi, da Comunidade da Aldeia de São Fidelis, localizada em Valença, município do Estado da Bahia, que esteve no ato em 2019, a experiência na participação lhe fez sentir uma energia tão boa que mesmo com um grupo tão diversificado de mulheres não houve nenhum problema que pudesse atrapalhar o evento.

Outra participante que se encantou com a energia do ato foi Aurea, também da comunidade de Aldeia de São Fidelis, que além de participar do evento fez a sua primeira viagem para “um lugar distante”.

“Eu amei! Conheci pessoas novas, gente de um monte de lugares diferentes, muita coisa boa. As palestras das companheiras foi uma coisa muito boa”, explica.

Para Antônia, também de Valença, participar do evento “foi um sonho que estava se realizando”.

“Eu me senti muito feliz com os conhecimentos, com as minhas novas amigas, foram dias maravilhosos, com a presença de todos. A carreta em benefício de todas as guerreiras, as guerreiras que estou falando, somos nós mulheres que participamos do nosso Brasil”, conta ela.

Outra representante da região do Baixo Sul, que esteve presente na marcha de 2019, foi Luciene, presidente de Tancredo Neves. Para ela, a energia provocada pelo encontro e resistência das mulheres não é possível ser colocada em palavras, pois o “vivido e sentido não dará pra colocar em papel ou algo do tipo”.

“O mais importante a ressaltar é a energia das mulheres, a vontade de lutar por algo maior, algo que vai muito além do ontem ou do agora. Fiquei honrada em conhecer margaridas que saíram do cômodo dos seus jardins para marcharem rumo a uma floresta vasta e completa, não se preocupando com obstáculos e pedras sobre o caminho”, finaliza.

“Terrivelmente evangélicas e feministas”

Durante a Marcha das Margaridas de 2019 um grupo de mulheres religiosas membras do Fórum Ecumênico ACT Brasil (FEACT) marcharam ao lado das milhares de companheiras em defesa dos corpos-territórios. As mulheres da equipe de Koinonia também estavam presentes.

O grupo de mulheres, carregando placas e vestindo camisetas que diziam “Terrivelmente evangélicas e feministas”, chamava a atenção por onde passavam. Até mesmo da Deputada Federal Benedita da Silva (PT), que se juntou a elas no meio do caminho.

O termo “Terrivelmente Evangélicas e Feministas” foi uma forma de resistir à fala da Ministra da pasta “Mulher, Família e Direitos Humanos”, Damares Alves, que em janeiro daquele ano proferiu a frase: “O Estado é laico, mas esta ministra é terrivelmente cristã”.

“Também marchamos por nós mesmas, porque somos impactadas por todos esses reveses que estão acontecendo no país. Como mulheres de fé, evangélicas ou de outras religiões, e feministas, queremos denunciar este governo que promove a morte, e anunciar que não daremos um passo atrás em defesa de nossas conquistas e lutas por nossos direitos”, disse a pastora e diretora executiva da Coordenadora Ecumênica de Serviço (CESE), Sônia Mota.

 

 

Encontro anual do Fórum Ecumênico ACT Brasil debate fundamentalismos e pandemia

Fonte: CONIC

 

Representantes de organizações que integram o Fórum Ecumênico ACT Brasil (FEACT) participaram, nos dias 11 e 12 de agosto, do Encontro Nacional do coletivo. Em função da pandemia, ele foi realizado todo de maneira online. A secretária-geral do CONIC, pastora Romi Bencke, participou.
Primeiro Dia: os desafios dos fundamentalismos
O primeiro dia de Encontro contou com a exposição da professora Dra. Magali do Nascimento Cunha. Metodista, ela falou sobre fundamentalismos, crises da democracia e ameaças aos direitos humanos na América do Sul, apontando tendências e desafios para a ação. Magali atua, entre outras frentes, no Coletivo Bereia, agência que checa a veracidade de fatos publicados em mídias religiosas e em mídias sociais brasileiras que abordem conteúdos sobre religiões e suas lideranças no Brasil e no exterior.
Segundo Dia: fortalecendo grupos populares durante a pandemia
No segundo dia, o foco foi ouvir os participantes sobre como a pandemia está afetando cada uma das organizações que integram o FEACT. Em comum, todos falaram sobre os desafios do trabalho remoto, adaptação das rotinas e os desafios do “universo online”.
Algumas também apontaram para a necessidade da readequação dos projetos, redirecionando alguns recursos para ações de emergência e o fortalecimento de grupos populares.
Quilombo Campo Grande foi outro tema que tomou conta de parte das discussões desse dia, culminando com a publicação de uma nota de solidariedade às famílias que, em plena pandemia, estão sofrendo despejo de uma área onde, há 20 anos, produzem alimentos saudáveis, como o café orgânico Guaií.
Próximo encontro
Foi marcado mais um Encontro do FEACT para este ano. Será no dia 8 de outubro.

FEACT nota in solidariteit met Quilombo Campo Grande

 

 

 

 

Vandaag werd Brazilië nog droeviger wakker!

Te midden van een pandemie zonder weerga, die in Brazilië al meer dan 100.000 doden telt, werd de nederzetting “Quilombo Campo Grande” in het zuiden van de staat Minas Gerais, verbonden aan de “Movimento dos Trabalhadores Sem Terra” (MST), de beweging van landloze boeren, vanmorgen verrast door een ware oorlogsinval. Honderden militaire politievoertuigen vielen gewelddadig het gebied binnen om er 650 families te verdrijven die er al meer dan 20 jaar verblijven en de plek omgetoverd hebben tot een productiecentrum van gezond voedsel. Een voorbeeld daarvan is de biologische koffie Guaií. Quilombo Campo Grande ligt in een gebied waar één van de beste koffiesoorten ter wereld wordt geproduceerd. Daarom is dit gebied het doelwit van grote agribusiness-bedrijven. Het is het strijdtoneel tussen twee verschillende productieve modellen. Aan de ene kant, een die inkomsten verdeelt en produceert in harmonie met het leefmilieu, aan de andere kant, een model dat rijkdom concentreert, mensen uitsluit en het milieu vernietigt.

De betrokken families worden al jaren onder druk gezet door sluipschutters. Volgens bronnen handelen deze in opdracht van de voormalige eigenaar van het terrein waar een failliete suikerfabriek stond. Het zijn 22 jaar van conflicten met 5 uitzettingen en gelukkig veel nationale en internationale solidariteit.

De uitzetting van vandaag komt er na druk van João Faria, een van de grootste koffie-exporteurs in Brazilië. Deze ondernemer wil zijn productiegebied uitbreiden. Bij de opdracht tot ontruiming zijn belangen van grote bedrijven betrokken, waaronder multinationals Nestlé en Mondelez. Vermeldens waard is dat João Faria een van de grootste donateurs was van de campagne van president Bolsonaro in 2018.

Wij “eisen” van de gouverneur van Minas Gerais, Romeu Zema, en de bevoegde instellingen de onmiddellijke opschorting van de uitzetting, respect voor de mensenrechten van deze families en voor duizenden anderen die momenteel overgeleverd zijn aan soortgelijk geweld in Brazilië.

Deze actie toont nogmaals aan dat de Braziliaanse regering zich uitsluitend en exclusief laat leiden door de belangen van het financieel kapitaal en de multinationals. Het leven van de Braziliaanse bevolking wordt bedreigd door degenen die het zou moeten garanderen.

Deze politiek willen een einde maken aan onze cultuur, onze spiritualiteit, het recht om te dromen. Het is geen toeval dat de eerste actie van de militaire politie was om de school “Eduardo Galeano” en de plaatselijke kerk aan te vallen.

Het zijn de open aders van Latijns-Amerika die bloeden als gevolg van een nieuw kolonialisme, dat “het domein van geweld versnelt”. (Am 6.3)

 

Fórum Ecumênico ACT Brasil
12 de agosto de 2020.

FEACT in solidarity with the Quilombo Campo Grande

 

 

 

Today is a sad day for Brazil.

Amid an unprecedented pandemic that has already killed more than 100,000 Brazilians, the “Quilombo Campo Grande” camp, in southern Minas Gerais, was surprised last morning by war-like acts. Hundreds of police cars made a violent appearance to evict the 650 families that have resisted and produced healthy food over the last 20 years. One of their products is the Guaií organic coffee: Quilombo Campo Grande is located in an area that produces one of the best coffees in the world. Coveted by large agribusiness corporations, those lands are the scenario for a dispute between two models. One of them shares income and respects the environment, whereas the other concentrates wealth, excludes people and destroys the environment.

Those families have suffered with threats from gunmen for many years. According to some sources, they act under the command of the former owner of a bankrupt plant. Over 22 years, there were 5 evictions and many demonstrations of national and international solidarity.

The eviction we witness today is consequence of the pressure made by João Faria, one of the biggest coffee traders in Brazil. This agribusinessman is seeking to extend his production area and the interests of large corporations are also involved in this eviction, including multinationals like Nestlé and Mondelez. It is worth highlighting that João Faria was one of the main donors to the President Jair Bolsonaro campaign in 2018.

We “demand” from Governor Romeu Zema and from competent institutions the immediate suspension of the eviction, and the respect for the human rights of those families and other thousands that suffer with similar violence in Brazil nowadays.

Once again, this action evidences how the Brazilian government is exclusively oriented by the interests of the financial capital and multinationals. The lives of Brazilian people are jeopardized by those who should protect them.

They want to extinguish our culture, our spirituality, our right to dream. It is no surprise that the first act of the military police was to attack the local church and the local school, which is called Eduardo Galeano.

These are the open veins of Latin America, which bleed in face of a new colonialism that “hastens the domain of violence”. (Am 6.3)

Fórum Ecumênico ACT Brasil
12 de agosto de 2020.

 

 

 

 

Nota do Fórum Ecumênico ACT Brasil em solidariedade com o Quilombo Campo Grande

Hoje o Brasil amanheceu ainda mais triste!

Em meio a uma pandemia sem precedências, que já provocou mais de 100 mil óbitos, o acampamento “Quilombo Campo Grande” do sul do Estado de Minas Gerais, ligado ao Movimento dos Trabalhadores Sem Terra do Brasil, foi surpreendido, nesta madrugada, por um verdadeiro clima de guerra. Centenas de viaturas policiais irromperam violentamente para despejar as 650 famílias que, há 20 anos, resistem e produzem alimentos saudáveis. Um deles é o café orgânico Guaií.

O Quilombo Campo Grande está localizado em uma área que produz um dos melhores cafés do mundo. É neste território, altamente visado pelas grandes empresas do agronegócio, que acontece a disputa entre dois modelos produtivos que distribui renda e convive com o meio-ambiente.  Por outro lado, um modelo que concentra riqueza, exclui as pessoas e destrói o meio-ambiente.

Há anos essas famílias sofrem coação por parte de pistoleiros. Segundo fontes eles agem por ordem do ex-proprietário da usina falida. São 22 anos de conflitos, 5 despejos, muita solidariedade nacional e internacional.

O despejo de hoje acontece após pressão de João Faria, um dos maiores exportadores de café do Brasil. Este empresário do agronegócio quer estender a sua área de produção. Há interesses de grandes empresas envolvidos neste despejo, entre estas empresas estão as multinacionais Nestlé e Mondelez. Chama-se a atenção que João Faria foi um dos maiores doadores da campanha do Presidente Bolsonaro em 2018.

Exigimos do governador Romeu Zema e das instituições competentes a suspensão imediata do despejo, o respeito aos direitos humanos dessas famílias e de outras milhares a mercê de violência semelhante no Brasil neste momento.

Essa ação expõe, mais uma vez, que o governo brasileiro se orienta única e exclusivamente por interesses do capital financeiro e das multinacionais. A vida da população brasileira está ameaçada por aqueles que deveriam garanti-la.

Querem acabar com nossa cultura, com nossa espiritualidade, com o direito de sonhar. Não é por acaso que a primeira ação da polícia militar foi atacar a Escola Eduardo Galeano e a igreja local.

São as veias abertas da América Latina que sangram em consequência de um novo colonialismo, que “apressa o domínio da violência”. (Am 6.3)

 

Fórum Ecumênico ACT Brasil
12 de agosto de 2020.

Nota do Fórum Ecumênico ACT Brasil em solidariedade com o Quilombo Campo Grande em inglês

 

FEACT nota in solidariteit met Quilombo Campo Grande em holandês

 

Denúncia: Pela segunda vez o Busto de Mãe Gilda de Ogum é atacado e apedrejado em Salvador, Bahia

Por Natália Blanco, com a colaboração de Camila Chagas – KOINONIA

Mais uma vez o Busto de Mãe Gilda de Ogum, localizado no parque metropolitano do Abaeté, é alvo de vandalismo em Salvador (BA). O ato aconteceu no início desta tarde, 15 de julho de 2020. O homem foi preso em flagrante e levado à delegacia. Populares ouviram ele dizer que praticou o ato “a mando de Deus”.

Em 2016 o Busto de Mãe Gilda foi atacado pela primeira vez, logo após ser restaurado. Na época, as câmeras de segurança mostraram que o vândalo estava com o rosto coberto. Desta vez, em 2020, em plena pandemia do novo coronavírus, em plena luz do dia, um homem decide atacar o busto de Mãe Gilda, destruindo elementos litúrgicos que estavam próximos ao monumento.

A Iyalorixá Jaciara Ribeiro, sucessora e filha consanguínea de Mãe Gilda no comando do terreiro conta como recebeu a notícia no início da tarde:

“Eu estava em casa, arrumando os kits de doação para levar ao presídio, era 12h34 quando a gestora Aline me ligou dizendo que um homem veio até a estátua do Busto de Mãe Gilda apedrejando. É a segunda vez que o busto é vandalizado. Neste momento a polícia foi acionada e o homem foi pego em flagrante. Quebrou tudo aqui, deu pedrada e ele disse que foi a mando de Deus. Que Deus é esse?”

Segundo apuramos com a advogada do Ilê Abassá de Ogum, Gabriela Ramos, ao chegar na delegacia o homem preso em flagrante foi enquadrado dentro do crime contra patrimônio público e até o momento em que ela esteve na delegacia, estava sob custódia.
Na delegacia o caso não recebeu tratamento em relação à intolerância religiosa e foi negado enquanto crime correspondente a Lei nº 7716 (lei que combate o racismo) ou mesmo no artigo. 208 do Código Penal (dos crimes contra sentimento religioso). Segundo a advogada, a delegada entendeu que o homem estava sob efeito de surto psicótico. Porém, naquele momento o homem não apresentava nenhum sinal de agressividade ou de fala desconexa.

A história de Mãe Gilda e do Ilê Axé Abassá de Ogum é marcada por seguidos atos de racismo religioso já sofridos. É em homenagem à Iyalorixá que o dia 21 de Janeiro é o Dia Nacional de Combate a Intolerância Religiosa.

No Brasil, os casos de intolerância e ódio religioso podem ser registrados pelo Disque 100, vinculado aos Direitos Humanos. O serviço foi criado em 2011, funciona 24 horas por dia. Só em 2019 o número de casos denunciados pelo disque aumentou 56%. Em relação aos últimos anos.

“Neste momento de pandemia, a gente não pode silenciar. Num momento onde o país passa por tanta dificuldade, mais uma vez o busto de Mãe Gilda é depredado. Então eu estou aqui convocando o povo de candomblé, que a gente precisa ter este exemplo, eu não quero ser a garota propaganda da intolerância, mas são 21 anos da morte de Mãe Gilda e ainda assim esse ódio religioso não acaba!”, completa Mãe Jaciara.

Koinonia Presença Ecumêmica Serviço, em nota por meio de nosso diretor executivo, Rafael Soares de Oliveira reitera o compromisso, solidariedade e defesa da Iyalorixá Jaciara, do Abassá de Ogum e da defesa do direito ao sagrado dos povos de terreiro:

O vandalismo que se repetiu hoje à tarde no busto de Mãe Gilda é a repetição de um ato de terror intolerante e racista, o pior de todos, porque é silencioso e covarde, um agressão a um busto conquistado em homenagem ao símbolo da Luta contra a Intolerância Religiosa no Brasil. Isso tem que parar, agora pela força da lei, que o culpado e eventuais outros envolvidos sejam criminalizados – esta é e posição solidária de KOINONIA.

Para o futuro seguiremos lutando por um Brasil de todas pessoas, sem racismos, livre e democrático.

Nosso abraço especial à Mãe Jaciara Ribeiro, filha da Mãe Gilda e incansável promotora do legado anti-racista da sua Mãe. Vivas a Mãe Gilda e não ao Racismo!

Religiosos cristãos reagiram ao ocorrido e têm se posicionado em solidariedade à toda a comunidade do Abassá de Ogum e dos povos de terreiro:

Pastor Joel Zeferino,  Igreja Batista Nazareth – Salvador:

 

É impressionante como aqueles que dizem ser “defensores da fé” desconhecem sua própria tradição. Pois está lá, escrito de um jeito bem fácil de entender: “Aquele que não ama não conhece a Deus; porque Deus é amor” (I João 4:8). Mentem pois os que o que no passado e no presente ofendem a fé e a tradição religiosa alheia, e dizem fazer isso “em nome de Deus”. Nunca foi, nunca será. Os que odeiam atendem aos seus piores instintos, e se conformam com o que há de pior numa sociedade como a nossa, forjada através da violência, do genocídio, do racismo. E tudo isso com a Bíblia na mão – mas não no coração. De um modo ou de outro, há uma dívida impagável por parte das instituições cristãs e suas lideranças com as Religiões afro-brasileiras, com o Candomblé, com a Umbanda. Saber de mais esse ataque contra a memória de Mãe Gilda, que é também memória e símbolo coletivo do Povo do Axé, exige que cada cristão, sobretudo as lideranças, reflitam e se posicionem: afinal, o que tem sido ensinado nas igrejas para que as pessoas sejam capazes de atos tão nefastos e ainda queiram imputar isso a “vontade de Deus”? Que Deus é esse que tem sido pregado? Humildemente, em meu nome e da Igreja Batista Nazareth, toda solidariedade a todo Povo do Axé, nosso respeito e homenagem a todo o legado de Mãe Gilda que permanece vivo através do  Terreiro Ilê Abassá de Ogum e do sacerdócio da Iyalorixá Jaciara Ribeiro.

 

Pastora Sônia Mota da Igreja Presbiteriana Unida e Diretora da Coordenadoria Ecumênica de Serviço:

 

Padre Lázaro Muniz –  Paróquia de Santa Cruz, Salvador:

Campanha de enfrentamento à violência com foco em mulheres evangélicas durante a pandemia da covid-19

 

“Mulher, vai tudo bem contigo?”
 
Essa é a pergunta que norteia a campanha de enfrentamento à violência contra as mulheres evangélicas nestes tempos de pandemia.
 
Fruto de uma parceria entre o projeto Rede Religiosa de Proteção à Mulher Vítima de Violência de Koinonia Presença Ecumênica e Serviço e as Evangélicas pela Igualdade de Gênero, a campanha surge para colaborar com tantas outras iniciativas de enfrentamento às violências contra as mulheres, que principalmente neste tempo de pandemia tem crescido absurdamente.
 
Quantas mulheres em nossas igrejas têm respondido “está tudo bem” mas na verdade tem vivido situaçãoes em que seus lares estão destruídos, sofrendo humilhações, isolamentos, violências. Há mulheres em nossas igrejas que nem são perguntadas se estão bem ou não, não há interesse ou credibilidade, sofrem caladas.
 
Sendo assim, como você pode contribuir?
É simples:
 
A CAMPANHA É FORMADA PELOS SEGUINTES MATERIAIS:
 
Compartilhando,
 
– IMAGENS, que vão servir para que as mensagens circulem facilmente;
– VÍDEOS com Comentários bíblicos para que você perceba como a bíblia pode ser instrumento para a opressão OU libertação.
 
MAS NÃO É SÓ ISSO!
 
Vamos oferecer um pequeno CURSO DE FORMAÇÃO DE ESCUTA ATIVDA para você que deseja aprender como acolher as mulheres evangélicas vítimas de violência pela escuta ativa e empática, além de conhecer a rede pública de enfrentamento e como acessá-la.
 
Para você mulher, que deseja participar do curso, inscreva-se no link:
 
 
Nós cremos que tudo pode ser diferente! É preciso transformação no nosso modo de pensar e de agir!
 
 
Sobre o título da campanha:
 
Nós perguntamos “Mulher, vai tudo bem contigo?” porque fomos inspiradas pelo texto bíblico de 2 Reis 4:8-37, que relata sobre uma Mulher que era da cidade de Suném que ofereceu comida e abrigo ao profeta Eliseu. Nós a conhecemos apenas como Mulher Sunamita porque infelizmente o escritor desse texto bíblico não achou que era importante informar seu verdadeiro nome.
 
A Mulher Sunamita era uma mulher forte, determinada, serena, equilibrada. Ao constatar que seu filho estava morto, leva seu corpo até o quarto do profeta, fecha a porta do quarto e vai ao encontro do profeta.
O profeta ao ver a Sunamita, fala para o moço Geazi perguntar: “ Mulher, está tudo bem com você? Tudo bem com seu marido? E com seu filho?” E olha só, a Sunamita responde: “Está tudo bem”.
 
Neste texto bíblico é possível perceber que a Sunamita respondeu que estava tudo bem, mas estava profundamente angustiada! E o profeta percebeu isso.
 
Claro! Seu filho estava morto!
 
Em nosso país, a cada DUAS horas UMA mulher é morta. Por ser mulher. Nosso país ocupa o 5º lugar no ranking MUNDIAL de países mais violentos contra as mulheres.
 
A EIG e Koinonia vão trabalhar intensamente neste próximo mês para que essa campanha alcance o máximo de irmãs, irmãos e igrejas.
Se você também entende que nós, como cristãs e cristãos, temos a responsabilidade de enfrentar TODO TIPO DE VIOLÊNCIA CONTRA AS MULHERES, VOCÊ PODE NOS AJUDAR COMPARTILHANDO ESSA CAMPANHA!

Programa de Acompanhamento Ecumênico na Palestinas e em Israel (PAEPI – EAPPI)

O Programa de Acompanhamento Ecumênico na Palestinas e em Israel (PAEPI – EAPPI) é um programa coordenado pelo Conselho Mundial de Igrejas, fundado em resposta ao chamado dos Chefes das Igrejas de Jerusalém, que leva internacionais para a Cisjordânia. Desde 2002, quase 1.800 voluntários serviram por três meses como Acompanhantes Ecumenicos (EAs).

Nossa visão – um futuro no qual a ocupação da Palestina acabou e ambos palestinos e israelenses vivem em uma paz justa e reconciliados com liberdade e segurança baseada no direito internacional.

Nossa missão – testemunhar a vida sob ocupação, interagir com palestinos e israelenses que estão buscando uma paz justa, mudar o envolvimento da comunidade internacional no conflito, urgindo para que ajam contra a injustiça na região.

Nossos EAs oferecem presença protetiva para comunidades vulneráveis e monitoram e reportam abusos de direitos humanos.  Eles se unem a palestinos e israelenses que trabalham em formas não-violentas pela paz e apoiam o trabalho das igrejas locais. Quando voltam para casa, os EAs utilizam suas experiências de primeira mão, para abrir os olhos do mundo para as realidades da ocupação e militam para uma resolução pacífica e justa do conflito Israel/Palestina baseada no direito internacional. EAs são diversos em idade, de 25 a 70 anos, e de origem, mas o que todos compartilham é uma profunda dedicação aos direitos humanos.

No Brasil, a organização que envia voluntários para o programa é KOINONIA Presença Ecumênica e Serviço, ao lado das organizações ecumênicas e igrejas que enviam voluntários para o EAPPI por todo o mundo.

 

Campanha #NãoàAnexação das Terras Palestinas – EAPPI Brasil

 

Campanha #NãoàAnexação

As organizações ecumênicas e igrejas que enviam voluntários para servirem como Acompanhantes Ecumênicos (EAs) na Palestina e Israel no EAPPI organizaram uma campanha unificada para se posicionar contra a anexação unilateral de terras palestinas ao Estado de Israel.

O que é a campanha?

Esta campanha declara publicamente que essas organizações ecumênicas e seus EAs em todo o mundo dizem #NãoàAnexação .

Isso é uma resposta ao acordo do Governo de Unidade formado recentemente em Israel que apresentou a legislação que a partir de 1º de julho para anexar formalmente pelo menos 30% das terras palestinas na Cisjordânia. O território palestino compreende duas áreas atualmente, Cisjordânia e Faixa de Gaza. O Governo de Netanyahu já havia avisado antes da eleição, que defenderia a anexação da região do Vale do Jordão, na Cisjordânia, área de abundantes recursos naturais e que faz fronteira com a Jordânia ao longo do Rio Jordão.

Em 1993, os Acordos de Olso tentaram colocar fim há anos de conflitos e deslocamento de palestinos, que se iniciaram em 1948. A ocupação civil e militar da Cisjordânia, Gaza e a anexação de Jerusalém, em 1967, impossibilitavam a criação de um Estado Palestino. Neste acordo, foi definido o status quo da divisão dos territórios, e as duas regiões palestinas seriam governadas pela recém-criada Autoridade Palestina.

A sequência do plano, que garantira a devolução gradual da administração de territórios à Autoridade garantindo a existência de dois Estados, não aconteceu. Pelo contrário, a expansão de assentamentos israelenses em terras palestinas trouxe mais tensão ao conflito e aos poucos foi minando os esforços de paz.

Com o movimento prometido para 1º de julho, o Governo Israelense dá um passo firme na direção oposta à Paz Justa para os povos daquela terra. Cerca de 30% da Cisjordânia será anexada ao território de Israel, além disso, Netanyahu já afirmou que não dará cidadania Israelense aos palestinos e palestinos que habitam nessas áreas, aumentando a desigualdade e a discriminação.

Os voluntários e voluntárias brasileiros que serviram nos territórios ocupados, conhecem a realidade da vida sob ocupação israelense nas comunidades palestinas. As histórias e testemunhos que eles trazem deixam clara a urgência de nos pronunciarmos contra a Anexação. As violações de direitos humanos, as demolições, os checkpoints, as oliveiras queimadas e as restrições de acesso aos direitos básicos de água, educação e saúde fazem parte do dia-a-dia dos palestinos e palestinas, e ao longo desta campanha os EAs brasileiros compartilharão algumas histórias do que testemunharam.

Compartilhe as histórias, fotos e vídeos campanha utilizando o #NãoàAnexação e #NoToAnnexation para participar desse movimento global.

 

O que é o EAPPI?

O Programa de Acompanhamento Ecumênico na Palestinas e em Israel (PAEPI – EAPPI) é um programa coordenado pelo Conselho Mundial de Igrejas, fundado em resposta ao chamado dos Chefes das Igrejas de Jerusalém, que leva internacionais para a Cisjordânia. Desde 2002, quase 1.800 voluntários serviram por três meses como Acompanhantes Ecumenicos (EAs).

Nossa visão – um futuro no qual a ocupação da Palestina acabou e ambos palestinos e israelenses vivem em uma paz justa e reconciliados com liberdade e segurança baseada no direito internacional.

Nossa missão – testemunhar a vida sob ocupação, interagir com palestinos e israelenses que estão buscando uma paz justa, mudar o envolvimento da comunidade internacional no conflito, urgindo para que ajam contra a injustiça na região.

Nossos EAs oferecem presença protetiva para comunidades vulneráveis e monitoram e reportam abusos de direitos humanos.  Eles se unem a palestinos e israelenses que trabalham em formas não-violentas pela paz e apoiam o trabalho das igrejas locais. Quando voltam para casa, os EAs utilizam suas experiências de primeira mão, para abrir os olhos do mundo para as realidades da ocupação e militam para uma resolução pacífica e justa do conflito Israel/Palestina baseada no direito internacional. EAs são diversos em idade, de 25 a 70 anos, e de origem, mas o que todos compartilham é uma profunda dedicação aos direitos humanos.

No Brasil, a organização que envia voluntários para o programa é KOINONIA Presença Ecumênica e Serviço, uma organização ecumênica com mais de  anos de trabalho no Brasil. Esta é uma campanha de KOINONIA, ao lado das organizações ecumênicas e igrejas que enviam voluntários para o EAPPI por todo o mundo.

#NãoàAnexação              ##NoToAnnexation       #NoALaAnexión