Dia Da Amazônia – La creación gime desde la Amazonia

Arde el Amazonas (Nacho Yuchark/La Vaca)

 

Publicado em ALC notícias

BRASIL

Mara Manzoni Luz

En las últimas semanas de intensa movilización por la Amazonia, tuvo lugar el conversatorio ecuménico “La Creación Gime desde la Amazonia”, organizado por QONAKUY (Red de Universidades Evangélicas de América Latina, Central y el Caribe) y AIPRAL (Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina).El conversatorio ha endosado la campaña Amazoniza-te, una iniciativa conjunta de la Red Eclesial Panamazónica y otras organizaciones, y tuvo el apoyo de la UniReformada.

Aquí destacamos la contribución de Mara Manzoni Luz, directora regional de CREAS (Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio) en el evento, que se puede acceder por completo en ese enlace. El debate ha sido mediado por Humberto Shikiya (QONAKUY) y tuvo la participación de João Gutemberg Sampaio (REPAM), Darío Barolín y Agnaldo Gomes (AIPRAL), Milton Mejía (UniReformada) y Gerardo Oberman (Red Crearte). En ese día de la Amazonia hacemos eco a las voces de Mara y de todas las personas que actúan por la dignidad humana en la región.

La Amazonia

Esta vasta área que cubre 9 países en Sudamérica posee la mitad de los bosques tropicales del mundo y alberga el 15% de la biodiversidad terrestre. Viene siendo expoliada hace siglos, lo que no es una novedad. Yo me acuerdo de la primera vez que la pisé en 1983, como estudiante de antropología, en mi visita a la comunidad indígena Gavião Pykobjê. En aquel entonces, ese lejano pedazo del estado de Maranhão ya era de mucho interés de empresas para el transporte de sus productos mineros del vecino estado de Pará hacia el Atlántico. En los últimos años, estuve acompañando a las comunidades quilombolas de Oriximiná, Pará, que sufren los impactos sociales y ambientales de la minería de bauxita, y visitando las comunidades indígenas Tacana de Rurrenabaque, Bolivia, unidas frente ala construcción de una presa, y veo que las amenazas de los 80, aunque terribles, no eran tan sofisticadas como la devastación que vemos hoy.

En los últimos años, la Amazonia ha sufrido, con diversas intensidades, el crecimiento de las desigualdades estructurales, las invasiones de tierras, la explotación minera, la flexibilización de las leyes ambientales, la criminalización de sus defensores y defensoras, el asesinato de liderazgos locales, muchas veces con el apoyo de los gobiernos y de grandes transnacionales. Hechos pasaron a ser manipulados, como por ejemplo los incendios, que nos quieren hacer creer que son fruto de sequias o aún culpa de las comunidades porque quieren quemar para plantar. Esas son mentiras, para que no se vea que son resultados de acciones criminales orquestadas por el agronegocio y el extractivismo. Son acciones muchas veces motivadas por los propios discursos de las autoridades de los países – sea por una política llamada “desarrollista”, por el entreguismo a intereses económicos de las potencias del norte, por ganancias, por total falta de respeto no solo a la floresta, sino a los 34 millones de personas que la habitan. Entre ellas, 380 pueblos indígenas, de los cuales 140 viven en aislamiento voluntario. Son pueblos que ya pasaron por todas las amenazas posibles, resistieron a todo, y eligieron vivir y proteger sus tierras ancestrales, sus ríos, sus florestas.

Ahora, esos pueblos tienen sus vidas, más una vez, arriesgadas por la pandemia del Covid-19 que está afectando, indistintamente, bebes (el caso Yanomami), la juventud y, principalmente, a ancianas y ancianos. Como dijo un líder Waorani de Ecuador, “Si nuestros ancestros mueren, nuestro pueblo dejará de existir”.  A cada día es devastador ver las noticias de lideresas y líderes muertos por la pandemia y los riesgos a las poblaciones en aislamiento voluntario. Como dice el líder Ashaninka Francisco Pikãyo, coordinador de la Organización de los Pueblos Indígenas del Rio Juruá, “la pandemia es la nueva arma química de la conquista”. A la vez, ¡nos llena de esperanza ver la cantidad de lideresas y líderes jóvenes, ocupando sus espacios en la defensa de sus pueblos!

Según la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y la Rede Eclesial Pan Amazónica (REPAM), hasta el miércoles 19 de agosto, la población de pueblos indígenas contagiada era de 44.881; la población de pueblos indígenas fallecida de 1.442 y cerca de 221 pueblos/nacionalidades fueron afectadas en la región Pan Amazónica. Brasil, Perú y Colombia lideran esta triste estadística.

En Brasil[1], no se trata de más una pandemia en los últimos 520 años, pero de un intencionado genocidio, vía vetos del presidente de la Republica a la ley que pretendía disponer sobre medidas de emergencia para el enfrentamiento de la pandemia entre los pueblos indígenas, quilombolas y comunidades tradicionales. Eso afecta a todo el territorio nacional, pero en la Amazonia, con las distancias y las existentes vulnerabilidades, la negación del acceso a agua potable, del atendimiento diferenciado a la salud, del derecho a la conectividad para la comunicación con las áreas más aisladas, asociada a la lentitud de las acciones de ayuda, son una explicita violación de los derechos humanos. Lo que siglos de expoliación no han logrado, por la resistencia de los pueblos amazónicos, se intenta ahora usando la pandemia para avanzar la deforestación y así las fronteras agrícolas y el extractivismo.

Imagen: Amazonízate-Yurimaguas

¿Y el movimiento ecuménico?

Históricamente ha habido numerosas iniciativas en torno a la defensa de la Amazonia por parte del mundo ecuménico local, regional e internacional, no se podría nombrar a todas. Más recientemente, en 2019, previo al Sínodo Panamazónico de la Iglesia Católica, la iniciativa ecuménica de “Acción Solidaria Global por la Amazonia”[2] impulsada por Christian Aid América Latina y el Caribe y acompañada por CONIC – Brasil, ISEAT – BoliviaComisión Intereclesial de Justicia y Paz – Colombia, CREAS, Fórum de la Alianza ACT de Brasil, entre otras entidades, fue una iniciativa importante para fortalecer, de manera más amplia, las voces proféticas en defensa de la Amazonia.

Hoy CREAS y Koinonia de Brasil, juntamente con Christian Aid, desarrollan un proyecto cuyo objetivo principal es fortalecer la capacidad del diálogo interreligioso y ecuménico en la región amazónica – con prioridad para Bolivia, Brasil, Colombia y Perú – para la dignidad humana y los derechos de las comunidades indígenas y negras. Las Iglesias Latinoamericanas y las organizaciones ecuménicas y basadas en la fe han sido históricamente cruciales para acompañar a estas personas para una vida plena, con justicia, igualdad y sostenibilidad. Ahora, con las crecientes amenazas económicas y sociales, el conservadurismo religioso y la violencia, es fundamental un nuevo vigor al diálogo ecuménico e interreligioso en la región.

En nuestro plan de acción 2020, la Alianza Interreligiosa para la Agenda 2030 tiene el objetivo de incidir para que los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales de la Amazonia garanticen el control de la tierra, sus bienes comunes y su salud, en la perspectiva de la Casa Común. Estamos trabajando en el sentido de amplificar las iniciativas en red basadas en la fe, en la defensa de los pueblos indígenas de la Amazonia, frente al incremento de los impactos de la pandemia y la explotación de los territorios y la floresta.

Según la Encíclica Laudato Si, la Amazonia u otro espacio territorial indígena o comunitario no es solo un espacio geográfico, sino que también es un lugar de sentido para la fe o la experiencia de Dios en la historia… “En la Amazonía se manifiestan las “caricias de Dios” que se encarna en la historia (cf. LS 84).”[3] Teniendo esto como inspiración y siendo partes de una comunidad ecuménica e interreligiosa en solidaridad con las comunidades de la Amazonia, debemos fortalecer nuestro compromiso en el sentido de seguir:

1) Presionando a los Estados para que garanticen que los pueblos indígenas, quilombolas y las comunidades tradicionales amenazadas tengan acceso y control sobre la tierra y sus bienes comunes y a garantías de acceso a la salud en tiempos de pandemia;

2)  Denunciando la acción nefasta de misioneros proselitistas que ya tanto mal han traído a las generaciones pasadas y que hoy, como parte de un proyecto fundamentalista económico, social, cultural y religioso, aliado del agronegocio, buscan apoderarse de los territorios;

3) Defendiendo a las defensoras y defensores de Derechos Humanos y de la naturaleza que vienen siendo constantemente amenazados, mediante mecanismos eficaces de denuncia y protección y en contra de los intentos de criminalizar las luchas de los pueblos de la Amazonia

4) Apoyando a las comunidades locales en la promoción de alternativas económicas sostenibles y a hacer frente al sistema económico vigente enfrentando los desafíos de la crisis climática en la región;

5) Desarrollando una espiritualidad ecológica que nos ayude a escuchar lo que el Espíritu nos dice, sintiéndonos parte de la Casa Común y todo el mundo habitado, empezando por nuestras congregaciones y comunidades de fe;

6) Apoyando a organizaciones locales e iniciativas basadas en la fe en el desarrollo de estos objetivos, manteniéndonos siempre informados, desafiantes y activos en lo que es para nosotros un imperativo de fe: ¡la defensa de los pueblos indígenas, de la Amazonia y del medio ambiente!

Por eso, es esencial que las Iglesias, organizaciones ecuménicas e interreligiosas del Sur y del Norte global continúen sus labores proféticas de fe en acción. Necesitamos reforzar las consciencias de que los peligros de extinción de la Amazonia y sus pueblos están ante todos y todas. Solamente en la solidaridad y la defensa de la Casa Común, podremos evitar que las pérdidas de los pueblos indígenas, las bibliotecas vivas, sea una pérdida para toda la humanidad, pues son ellos los responsables por el equilibrio ambiental en su totalidad y por las florestas que aún nos restan.

Termino con la Coleta de Responsabilidad Ambiental del Libro de Oración Común de la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil: “Aliento de vida, que creaste en tu seno todo el orden creado, nos enseña a respetar a todas las criaturas, en testimonio vivo del Evangelio, que nos anima a luchar por la preservación de la naturaleza, restaurando el ideal del Edén y la perfección de lo que nos ha dado como regalo”.

La autora es científica social y educadora popular brasileña, directora regional de CREAS, integrante de la Alianza Interreligiosa para la Agenda 2030 y laica de la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil.


[1] En junio pasado, según estudio de la Coordinadora de Organizaciones indígenas de la Amazonia Brasileña (COIAB) y del Instituto de Pesquisa Ambiental da Amazonia (IPAM) la tasa de contaminación (de 759) era 84% más alta para los pueblos indígenas, en comparación al promedio del país (de 413); la mortalidad (52 para cada 100 mil) era 150% más grande que el promedio brasileño, de 21 a cada 100 mil habitantes.

[2] Ver el Documento “Somos la Amazonia”

[3] Instrumentum Laboris. Sínodo Especial para la Amazonía. N°19

Encontro anual do Fórum Ecumênico ACT Brasil debate fundamentalismos e pandemia

Fonte: CONIC

 

Representantes de organizações que integram o Fórum Ecumênico ACT Brasil (FEACT) participaram, nos dias 11 e 12 de agosto, do Encontro Nacional do coletivo. Em função da pandemia, ele foi realizado todo de maneira online. A secretária-geral do CONIC, pastora Romi Bencke, participou.
Primeiro Dia: os desafios dos fundamentalismos
O primeiro dia de Encontro contou com a exposição da professora Dra. Magali do Nascimento Cunha. Metodista, ela falou sobre fundamentalismos, crises da democracia e ameaças aos direitos humanos na América do Sul, apontando tendências e desafios para a ação. Magali atua, entre outras frentes, no Coletivo Bereia, agência que checa a veracidade de fatos publicados em mídias religiosas e em mídias sociais brasileiras que abordem conteúdos sobre religiões e suas lideranças no Brasil e no exterior.
Segundo Dia: fortalecendo grupos populares durante a pandemia
No segundo dia, o foco foi ouvir os participantes sobre como a pandemia está afetando cada uma das organizações que integram o FEACT. Em comum, todos falaram sobre os desafios do trabalho remoto, adaptação das rotinas e os desafios do “universo online”.
Algumas também apontaram para a necessidade da readequação dos projetos, redirecionando alguns recursos para ações de emergência e o fortalecimento de grupos populares.
Quilombo Campo Grande foi outro tema que tomou conta de parte das discussões desse dia, culminando com a publicação de uma nota de solidariedade às famílias que, em plena pandemia, estão sofrendo despejo de uma área onde, há 20 anos, produzem alimentos saudáveis, como o café orgânico Guaií.
Próximo encontro
Foi marcado mais um Encontro do FEACT para este ano. Será no dia 8 de outubro.

Organizações do Feact-Brasil atuam no fortalecimento da Justiça de Gênero em meio à pandemia da covid 19

Dados da ONU Mulheres apontam que o número de mulheres vítimas de violência está aumentando como resultado da pandemia do novo coronavírus

Coletivo de Comunicação Feact-Brasil

Com vários países adotando as medidas de isolamento social, cerca de quatro bilhões de pessoas agora estão se abrigando em casa contra o contágio global do novo coronavírus. É uma medida protetora, mas que traz outro perigo mortal. Vemos uma pandemia crescente, a da violência contra as mulheres.

Uma em cada três mulheres em todo o mundo já sofreu violência . Os números crescem como resultado da pandemia do novo coronavírus (Sars-CoV-2), aponta o relatório “A sombra da pandemia: violência contra mulheres e meninas e Covid-19”. O documento foi divulgado em abril pela ONU Mulheres, entidade da Organização das Nações Unidas para igualdade de gênero e empoderamento.

Em países profundamente desiguais como o Brasil, períodos de quarentena deflagram outras realidades — violações de direitos ainda mais aviltantes no acesso à terra, território, moradia, trabalho, saneamento básico, comunicação e segurança alimentar por parte de populações vulnerabilizadas. A violência de gênero é uma delas.

As mulheres negras estão mais vulneráveis à infecção e aos impactos socioeconômicos da pandemia, visto que elas são a maioria das pessoas vivendo abaixo da linha de pobreza no Brasil. Mulheres são a maioria trabalhando nas áreas de enfermagem, mulheres são maioria nos trabalhos domésticos, estes, nunca valorizados ou remunerados como deveriam. O racismo e o machismo são vetores de mortes acentuadas pelo cenário da pandemia. Confira a matéria clicando aqui.

Na cidade de São Paulo, houve um aumento no número de prisões em flagrante de violência doméstica — passaram de 177 em fevereiro para 268 em março.

Outro exemplo desse aumento se percebe em Blumenau (SC), onde as ocorrências de violência doméstica subiram 39%. Dados do Fórum Brasileiro de Segurança Pública mostram que houve aumento expressivo de feminicídio dentro de casa em março, em São Paulo (46%), Acre (100%), Rio Grande do Norte (300%) e Mato Grosso (400%). A comparação foi realizada com março de 2019.

A diaconia ecumênica com justiça de gênero alerta as organizações baseadas da fé sobre a urgência de pensar ações que reduzam o sofrimento de mulheres, crianças, adolescentes e pessoas idosas forçadas a viver diuturnamente na presença de seus agressores.

Compartilhamos com vocês algumas ações de enfrentamento à violência de gênero, de emergência e ajuda humanitária por meio deste medium que pode ser acessado em português ou inglês.

Boa navegação!

MEDIUM EM PORTUGUÊS AQUI.

MEDIUM IN ENGLISH HERE.


FEACT Brazil organizations act to strengthen Gender Justice in the midst of the COVID-19 pandemic

Communication from FEACT Brazil

May 8

Data from UN Women suggests that the number of female victims of violence is increasing as a result of the new coronavirus pandemic.

FEACT Brazil Collective Communication

With a number of countries adopting social isolation measures, approximately four billion people are now sheltering at home against the global contagion of the new coronavirus. This is a protective measure, but one that leads to another mortal danger. We are seeing a growing pandemic — violence against women.

One in every three women around the world has experienced violence. These numbers have grown as a result of the new coronavirus (Sars-CoV-2) pandemic, as noted in the report “The Shadow Pandemic — Violence Against Women and Girls and COVID-19”. The document was published in April by UN Women, a United Nations organization for gender equality and the empowerment of women.

In profoundly unequal countries such as Brazil, periods of quarantine reveal other realities — even more appalling violations of the rights of vulnerable populations to access land, territory, housing, work, basic sanitation, communication and food security. Gender violence is one more of these.

Black women are even more vulnerable to infection and to the socio-economic impacts of the pandemic, given that they form the majority of people living below the poverty line in Brazil. Women make up the majority who work in nursing, women make up the majority in domestic work, and are never valued or remunerated as they should be. Racism and sexism are vectors of death accentuated by the pandemic situation.

Click here to check out the report

The city of São Paulo saw an increase in the number of arrests for acts of domestic violence — rising from 177 in February to 268 in March.

Another example of this increase was seen in Blumenau (SC), where the incidence of domestic violence rose by 39%. Data for March 2020 from the Brazilian Forum of Public Security demonstrate a significant increase, compared to March 2019, in femicide within the home in São Paulo (46%), Acre (100%), Rio Grande do Norte (300%) and Mato Grosso (400%).

The ecumenical diakonia for gender justice has warned faith-based organizations about the urgent need to consider actions that reduce the suffering of women, children, adolescents and the elderly forced to live with their aggressors on a daily basis. We would like to share some emergency and humanitarian activities to combat gender violence.

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Families in São Paulo receive emergency aid with support from FEACT Brazil, by ACT Alliance

Articulation and organization with families in the south of São Paulo. Photo: MAB São Paulo

2,000 baskets with food and hygiene and cleaning items will be distributed in an action led by KOINONIA, representing the Ecumenical Forum ACT Brazil, in coordination with the MAB

 

Versão em português: Famílias em São Paulo recebem ajuda emergencial com apoio do FEACT Brasil, pela ACT Aliança

By Natália Blanco/ Koinonia
With information shared by Liciane Andrioli and Ubiratã de Souza Dias/ MAB São Paulo

About 500 families affected by floods in neighborhoods in the East and South sides of São Paulo and Baixada Santista are receiving in these three months, food baskets and hygiene and cleaning kits, on an intensified action as off the beginning of May.  The action is coordinated in local alliance with the Movement of People Affected by Dam – MAB, partner of KOINONIA, representing the Ecumenical Forum ACT Brazil¹.

Through an ACT Alliance² Emergency Fund, the activity is part of a project of solidarity and organization with families affected by recurrent floods, who are now in an even more vulnerable situation due to the COVID-19 pandemic.

The impacts are worrying and signal the need for articulations of civil society solidarity with these families, mostly headed by women.  According to research conducted in 260 favelas across the country, “Coronavirus – Mães da Favela (Mothers of the Slums)” conducted by the Locomotive Institute and Data Favela, about 5 million women live in the favelas. Each mother has an average of 2.7 children. About 70% of mothers say that food is impaired by the absence or sudden decrease in income due to social isolation. According to the survey, almost 40% of mothers living in slums are autonomous professionals, only 15% have an employment contract.

The process of mapping and dialogue with families, especially with female head of families, has been taking place since mid-March and so is the articulation of partners in each territory, social workers, health agents, social movements and local leaders of neighborhoods. Churches have also been ready to collaborate. We identified the various solidarity actions underway in the different neighborhoods, with the registration of families we identified those where aid would not arrive and places where a decentralized distribution without agglomerations would be possible.

About 2,000 baskets will be distributed in the neighborhoods: União de Vila Nova, Jardim Romero, Jardim Penha, Vila Seabra and Vila Itaim Paulista, affected by the Penha dam, East Zone; Grajaú, Pedreira, Cidade Dutra and São Luiz, nearby the Billings dam, in the South Zone; and in the neighborhood Pilões, region bordering the Cubatão river, in the city of the same name, in Baixada Santista. In addition to baskets, psychosocial support has also been done with home-to-home visits and public advocacy actions, especially in communication initiatives in this special time of confinement.

The first batch of deliveries of baskets and kits takes place in the first week of May, the next are scheduled for the end of May and June, with all the necessary safety care to avoid any exposure of volunteers and beneficiaries to the virus of COVID-19.

According to Liciane Andrioli, of the Movement of People Affected by Dam in São Paulo “at this moment with the neoliberal policies of the Bolsonaro government, thousands of people have been losing their rights, many are unemployed or living of informal economy; With the COVID-19 pandemic, the living conditions of this people become even more precarious. This solidarity action started with the floods and will also help alleviate this situation at least a little.”

Solidarity and popular organization become main weapons against the pandemic

As the largest metropolis in Brazil, São Paulo faces the consequences of this when experiencing the epicenter of the coronavirus pandemic. Families who historically experience the difficulties caused by the lack of urban planning and inequalities that this entails, given the current scenario of setbacks, now experience all this in an intensified way with the arrival of the virus.

Policies that do not think of the city as part of nature, which neglect access to housing, sanitation and income distribution have favored the disorderly emerging of numerous occupations, slums and communities on the banks of dams and at-risk areas below them. The three regions where the solidarity action will act have something in common: the experience of being systematically impacted by the recurrent floods.

According to the Oswaldo Cruz Foundation, the lethality of COVID-19 is at 6.8% in Brazil, but as we also deal with the problem of case underreporting, due to inequalities in access to health and testing, this number may be 10 times higher according to FIOCRUZ. The areas most affected by COVID-19 in the city are on the outskirts, Brasilândia, North zone, e Sapopemba, East zone.

It is already proven that the virus is also excreted by feces, further compromising populations living without basic sanitation. The SOS Mata Atlântica Foundation released in March a study covering 181 stretches of rivers and bodies of water, within the perimeter of the Atlantic Forest, showing that 95% of the quality of the mineral resource is compromised.

According to IBGE, more than half of the Brazilian population does not have access to garbage collection and 34 million do not have piped water, gaping the deep abysses of inequality caused by an economic system where nature, which does not exclude human life, serves only for consumption.

MAB questions the allocation of resources and wealth generated by the dams of the South zone, Billings and Guarapiranga, the largest water reservoirs in the metropolitan region of São Paulo.

Ubiratã de Souza Dias, of MAB’s coordination team in the region points out: “the water and electricity generated by the dams are sold to the population and generate great profits for the companies that provide this service, however, we do not see this wealth that is generated here return in the form of improvements for families. Even many affected families living on the edge of the reservoir do not have access to treated water or sewage collection and treatment, a situation that we are taking into account in aid.”

 

¹ The Ecumenical Forum ACT Brazil consists of 23 faith-based organizations, including 7 churches. It exists for the last 18 years under this name and promotes actions for a secular and democratic State under the rule of law, in an ecumenical perspective that our planet and our cause cannot leave anyone out, all of us are part of the same future in Our Common House.

² The Forum is part of the ACT Alliance, a global coalition that brings together 151 faith-based organizations and churches, working together in more than 125 countries.

Note: Any use of image is regulated by the vulnerable children and adults safeguard policy of ACT Alliance and KOINONIA.

 

Famílias em São Paulo recebem ajuda emergencial com apoio do FEACT Brasil, pela ACT Aliança

Articulação e organização com famílias da zona sul de São Paulo. Foto: MAB São Paulo

2 mil cestas com alimentos e artigos de higiene e limpeza serão distribuídas em ação liderada por KOINONIA, representando o Fórum Ecumênico ACT Brasil, em coordenação com o MAB.

English version: Families in São Paulo receive emergency aid with support from FEACT Brazil, by ACT Alliance

Por Natália Blanco/ Koinonia
Com informações de Liciane Andrioli e Ubiratã de Souza Dias/ MAB São Paulo

Cerca de 500 famílias atingidas por enchentes de bairros das zonas Leste e Sul de São Paulo e da Baixada Santista estão recebendo nesses três meses, cestas de alimentos e kits de higiene e limpeza, ação intensificada a partir do início de maio.  A ação é coordenada em aliança local com o Movimento de Atingidos por Barragens – MAB, parceiro de KOINONIA, representando o Fórum Ecumênico ACT Brasil¹.

Por meio de um Fundo Emergencial da ACT Aliança², a atividade faz parte de um projeto de solidariedade e organização com as famílias atingidas por recorrentes enchentes, que agora, se encontram em situação de ainda maior vulnerabilidade devido à pandemia da covid-19.

Os impactos são preocupantes e sinalizam a necessidade de articulações de solidariedade da sociedade civil com estas famílias, em sua maioria chefiada por mulheres.  De acordo com a pesquisa realizada em 260 favelas de todo o país, “Coronavírus – Mães da Favela” feita pelo Instituto Locomotiva e o Data Favela, cerca de 5 milhões de mulheres vivem em  as favelas. Cada mãe tem em média 2,7 filhos. Cerca de 70% das mães afirmam que a alimentação está prejudicada pela ausência ou diminuição brusca da renda em virtude do isolamento social. Ainda de acordo com o levantamento, quase 40% das mães que vivem em favelas são profissionais autônomas, somente 15% têm carteira assinada.

O processo de mapeamento e diálogo com as famílias, sobretudo com as mães chefes de família, vem se dando desde meados de março e também conta com articulação de parceiros em cada território, assistentes sociais, agentes de saúde, movimentos sociais e lideranças locais de bairros, igrejas também têm se prontificado para colaborar. Identificamos as diversas ações de solidariedade em curso nos diferentes bairros, com o cadastramento das famílias identificamos aquelas onde as ajudas não chegariam e os locais onde uma distribuição descentralizada sem aglomerações seria possível.

Cerca de 2 mil cestas serão distribuídas nos bairros: União de Vila Nova, Jardim Romero, Jardim Penha, Vila Seabra e Vila Itaim Paulista, afetados pela barragem da Penha, Zona Leste; Grajaú, Pedreira, Cidade Dutra e São Luiz, no entorno da barragem Billings, na Zona Sul; e no bairro Pilões, região que beira o rio Cubatão, na cidade de mesmo nome, na Baixada Santista. Além das cestas,  o apoio psicossocial também tem sido feito com visitas de casa em casa e ações de incidência pública, especialmente em iniciativas de comunicação nesse tempo especial de confinamento.

A primeira leva de entregas das cestas e kits acontece na primeira semana de maio, as próximas estão agendadas para o final de maio e junho, com todos os cuidados de segurança necessários para evitar qualquer exposição de voluntários e beneficiárias/os ao vírus da covid-19.

Para Liciane Andrioli, do Movimento de Atingidos por Barragens paulista “neste momento com as políticas neoliberais do governo Bolsonaro, milhares de pessoas vêm perdendo seus diretos, muitas estão em situação de desemprego ou vivendo na informalidade; Com a pandemia do COVID-19, as condições de vida desse povo ficam ainda mais precárias. Essa ação de solidariedade começou pelas enchentes e também vai ajudar a amenizar pelo menos um pouco esta situação”.

A solidariedade e a organização popular se tornam uma das principais armas contra a pandemia

Como maior metrópole do Brasil, São Paulo enfrenta as consequências disso ao vivenciar o epicentro da pandemia do coronavírus. Famílias que historicamente vivenciam as dificuldades provocadas pela falta de planejamento urbano e desigualdades que isso acarreta, diante do cenário atual de retrocessos, agora, vivenciam tudo isso de forma intensificada com a chegada do vírus.

Políticas que não pensam a cidade enquanto parte da natureza, que negligenciam o acesso à moradia, saneamento e distribuição de renda acabaram por favorecer o surgimento desordenado de inúmeras ocupações, favelas e comunidades às margens das barragens e nas zonas de risco abaixo delas. As três regiões onde a ação de solidariedade vai atuar têm algo em comum: a experiência de serem impactadas sistematicamente pelas recorrentes enchentes.

De acordo com a Fundação Oswaldo Cruz, a letalidade da covid-19 está em 6,8% no Brasil, mas como também lidamos com o problema das subnotificações de casos, devido às desigualdades no acesso à saúde e testagens, este número pode ser 10 vezes maior segundo a FIOCRUZ. As zonas mais afetadas pela covid-19 na cidade estão nas periferias, Brasilândia, zona Norte, e Sapopemba, zona Leste.

Já está comprovado que o vírus é, também, excretado pelas fezes, comprometendo ainda mais as populações que vivem sem saneamento básico. A Fundação SOS Mata Atlântica divulgou em março um estudo que abrangeu 181 trechos de rios e corpos d’água, no perímetro da Mata Atlântica, mostrando que 95% da qualidade do recurso mineral estão comprometidos.

Segundo o IBGE, mais da metade da população brasileira não tem acesso à coleta de lixo e 34 milhões não têm água encanada, escancarando os abismos profundos da desigualdade provocada por um sistema econômico onde a natureza, que não exclui a vida humana, serve como apenas para o consumo.

O MAB questiona a destinação dos recursos e riquezas gerados pelas barragens da zona Sul, a Billings e Guarapiranga, maiores reservatórios de água da região metropolitana de SP.

Ubiratã de Souza Dias, da coordenação do MAB na região ressalta: “a água e energia elétrica gerada pelas barragens são vendidas à população e geram grandes lucros para as empresas que prestam esse serviço, no entanto, não vemos essa riqueza que é gerada aqui retornar em forma de melhorias para as famílias. Inclusive muitas famílias atingidas que moram na beira do reservatório não tem acesso à água tratada e nem a coleta e tratamento de esgoto, situação que estamos considerando na ajuda”.

¹ O Fórum Ecumênico ACT Brasil é formado por 23 organizações baseadas em fé, entre elas, 7 igrejas. Existe há 18 anos com este nome e promove ações pelo Estado Democrático Laico e de Direito, em uma  perspectiva ecumênica de que o nosso planeta e a nossa causa não podem deixar ninguém de fora, todas e todos somos parte do mesmo futuro e Casa Comum.

² O Fórum integra a Aliança ACT, uma coalisão global, que reúne 151 organizações baseadas na fé e igrejas, trabalhando juntas em mais de 125 países.

 

Nota: Qualquer uso de imagem está regulado pela política salvaguardas de crianças e adultos vulneráveis de ACT Aliança e de KOINONIA.

Em tempos de pandemia o Fórum Ecumênico ACT Brasil reafirma: violência de Gênero é pecado contra a Casa Comum

 

 

Ficar em casa – Justiça de Gênero e Diaconia Ecumênica

“Alegrem-se por isso, se bem que agora é possível que vocês fiquem tristes por algum tempo, por causa dos muitos tipos de provações que vocês estão sofrendo.” (1 Pedro 1.6).

Ficar em casa é, em contextos de Covid-19, seguro para o enfrentamento à disseminação e às possibilidades de infecção causadas por este vírus. O espaço da casa promove o autocuidado, o cuidado com pessoas amigas e familiares e a solidariedade para com quem está atuando nos serviços essenciais. No Brasil, ficar em casa é um ato político e, até, de desobediência civil.

Em países profundamente desiguais, como é o Brasil, o afastamento social tem outras facetas. Muitas pessoas não têm casa, ou moram muito aglomeradas, em espaços urbanos, sem acesso ao saneamento básico e à água potável ou para limpar a casa. Muitas pessoas não têm acesso aos produtos de higiene. Sem uma renda básica, muitas família vivem com insegurança alimentar e nutricional. Destaca-se a atuação de mulheres liderando redes de solidariedade para dar conta da sobrevivência das comunidades periféricas

É urgente levar em conta que nosso país é multicultural. A diversidade cultural significa que precisamos de formas de cuidado e atenção diversas. Por exemplo, no sul do país, está se aproximando o inverno. É um tempo difícil para as comunidades indígenas. Este ano, por causa da pandemia, elas estarão mais vulnerabilizadas, do que já são. Isso porque a comercialização de seus produtos precisou ser interrompida. O mesmo acontece com outras comunidades vulneráveis, como as comunidades quilombolas, da economia popular e solidária, agricultura familiar, entre outras. Estes e outros fatos expõem, com cada vez mais atrocidade, que nossas desigualdades sociais e econômicas têm recortes de gênero e raça.

Pensemos na desigualdade de gênero. Muitas mulheres e meninas estão vivendo o período de confinamento como um tempo de opressão, porque estão expostas à violência doméstica. Ficar em casa não é um direito assegurado para toda a população, tampouco a casa é um espaço seguro. Durante o confinamento social, aumentou o número de casos de violência doméstica. Em São Paulo, o disque 180 recebeu 9% a mais de chamadas no final de março, se comparado aos números do início do mês. Para estas mulheres e meninas, ficar em casa, não significa segurança, conforto e proteção. O esgotamento das redes de apoio e enfrentamento às violências praticadas contra as mulheres e meninas é evidenciado exponencialmente.

Pensemos muito nas desigualdades de raça e gênero, estruturais na sociedade brasileira, que tornam as mulheres e, em especial as mulheres negras, mais vulneráveis à infecção e aos impactos socioeconômicos da pandemia, visto que elas são a maioria das pessoas vivendo abaixo da linha de pobreza no Brasil.

De acordo com o relatório Mulheres no centro da luta contra a crise Covid-19″, divulgado no final de março pela ONU Mulheres, as mulheres representam 70% entre as pessoas que trabalham na saúde. No caso do Brasil, 85% do conjunto de profissionais de enfermagem são mulheres, segmentos extremamente expostos à contaminação e que, em muitas cidades, não contam com equipamentos de proteção adequados.  Isso sem falar das tarefas domésticas, de cuidados com as crianças e pessoas idosas no âmbito da família.

Nestes tempos de quarentena podemos refletir sobre a forma como nos relacionamos com as pessoas. Pensar porque é inadmissível que a violência e o autoritarismo sejam naturalizados como caminhos de resolução de conflitos domésticos. É fundamental que os homens reflitam e mudem suas atitudes, lidando de forma menos tóxica com sua masculinidade. A violência e o autoritarismo masculinos são consequências da cultura patriarcal. É possível transformá-la. Jesus, como homem, não foi nem violento e autoritário. Jesus é uma inspiração para mudar a masculinidade toxica.

As lideranças religiosas são fundamentais na transformação de um cotidiano de tantas dores, e precisam ser fortalecidas no seu papel de escuta ativa. As organizações baseadas na fé e em direitos, no contexto da pandemia, estão redirecionando suas ações. As estruturas patriarcais, capitalistas, sexistas e racistas, já existentes e, agora, ainda mais desveladas pela pandemia, precisam ser profundamente superadas.

Uma atuação pautada na diaconia ecumênica, com justiça de gênero, faz o olhar e as ações voltarem-se para as tantas outras facetas deste afastamento social. A diaconia ecumênica, nos desafia a compartilhar recursos, conhecimento, capacidade, experiências. Somos igrejas com confessionalidades diferentes, mas a nossa fé é em Jesus Cristo. As organizações baseadas na Fé realizam sua prática diaconal orientadas por esta mesma fé testemunhando o caminho para uma humanidade menos desigual e violenta.

A diaconia ecumênica afirma que todas as pessoas são criadas à imagem e semelhança de Deus. Os valores da diaconia ecumênica são a compaixão, A misericórdia, a solidariedade e o amor à pessoa próxima (cf. Mt 25.25-45). Todas as práticas humanas que rompem com o princípio do amor e da misericórdia precisam ser denunciadas como pecado, e toda ação solidária, independentemente se baseada nalguma fé ou não, é uma aliada, e deve ser acolhida e iluminada. Para chegarmos a um futuro onde todas as pessoas estejam incluídas no cuidado de toda a sociedade e de toda a criação, um mundo de iguais, de partilha e alegria, que nunca se realizará nos valores e desigualdades do capitalismo.

Nosso tempo é difícil. É tempo de provações. É tempo de tristeza e de dor. É tempo de privações.

É nossa tarefa anunciar o amor e praticar a justiça, em meio a esta realidade de sofrimento. Deus exige que nos posicionemos em favor da vida e da democracia. O silêncio é conivente com as práticas de injustiça. A profecia se transforma no verbo esperançar, para vislumbrar momentos de alegria e riso. É tempo de formar redes de cooperação e de solidariedade para as mudanças transformadoras tão necessárias.

 

28 de abril de 2020

Fórum Ecumênico ACT Brasil

 

O Fórum é formado por 23 organizações baseadas em fé, entre elas, 7 igrejas. Existe há 18 anos com este nome e promove ações pelo Estado Democrático Laico e de Direito, em uma  perspectiva ecumênica de que o nosso planeta e a nossa causa não podem deixar ninguém de fora, todas todos somos parte do mesmo futuro e Casa Comum. O Fórum integra a Aliança ACT, uma coalisão com sede em Genebra (Suíça), que reúne 151 organizações baseadas na fé e igrejas, trabalhando juntas em mais de 125 países.

ACT Aliança apoia populações afetadas pelo fogo na Amazônia por meio do Fórum Ecumênico ACT Brasil

ACT Aliança respondeu ao pedido de ajuda humanitária emergencial do Fórum Ecumênico ACT-Brasil, através da CESE, para apoio a povos indígenas da Amazônia afetados pelos incêndios iniciados em agosto deste ano e que ainda estão ocorrendo naquela região.
O apoio é para equipar as brigadas indígenas de combate ao fogo, possibilitar a essas brigadas os meios para chegarem até os locais onde os focos de incêndio persistem, bem como para fiscalizar as áreas queimadas, que ficam vulneráveis a invasões.
Alimentação e ações de incidência
A segurança alimentar das brigadas e das famílias que perderam suas roças e suas áreas de coleta e caça também faz parte das ações desta ajuda emergencial, que prevê a entrega de gêneros alimentícios a essa população. Outra ação será o apoio a ida de lideranças indígenas a Brasília para ações de incidência junto aos órgãos do governo e a sociedade civil.
Povos indígenas contemplados
Os povos indígenas que receberão o apoio são os Tenharim, da Terra Indígena Tenharim Marmelo, no sul do Amazonas; os Uru Eu Wau Wau, em Rondônia; e o Centro Haru Yuxibu dos Huni Kuin, no Acre. Para melhor garantir a rápida execução das ações previstas, a CESE está articulada com a Coordenação das Organizações Indígenas da Amazônia Brasileira (COIAB), e contará com a colaboração de parceiros na região, como o IEB, o COMIN e a Kanindé.

Foro Ecuménico ACT Brasil sobre la situación en la Amazonia: Brasil, nuestra casa común está em llamas

Click here and check out the English version of the statement: Brazil, Our Common Home Aflame

Confira a versão em portugês: Brasil, nossa casa comum em chamas

 

Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de las hijas e hijos de Dios. En esperanza de ser liberada de la esclavitud y de la corrupción. Romanos 8.19;21

El Foro Ecuménico ACT Brasil (FE-ACT Brasil) se une a todas las organizaciones ambientales, movimientos sociales, pueblos y comunidades tradicionales para expresar su dolor y su extrema preocupación con respecto a la política ambiental del gobierno actual, cuyo resultado concreto es la profundización del proceso de devastación, visible en la extensa quema en la región amazónica, a niveles alarmantes.

Según datos del Instituto Nacional de Investigación Espacial (Inpe), hubo un aumento de más del 80% en el número de incendios forestales en Brasil, entre el 1 de enero y el 19 de agosto de este año, en comparación con el mismo período del año pasado. Ante esto, a la ligera e irresponsablemente, el presidente del país afirma que los incendios serían “acción criminal” de “ongueiros” para llamar la atención contra el gobierno brasileño y “su persona”.

La declaración del presidente no es sorprendente, ya que una de sus estrategias ha sido la criminalización de las organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos sociales y ambientales, deslegitimando y buscando mecanismos para prevenir las actividades de estas organizaciones. Esta postura se expresa en la declaración del presidente, que dice: “El tema de la quema, en mi opinión, puede haber sido potenciado por las ONG, porque perdieron dinero”.

Respaldados por el fundamentalismo religioso y económico, las fake news, las opiniones irresponsables y la contestación de la evidencia científica, en unos pocos meses, ya tenemos un escenario socio ambiental catastrófico: relajación de la legislación ambiental, adhesión irresponsable e incondicional a los intereses de la minería y los agro negocios, liberación sin criterios de cientos de pesticidas, aumento de conflictos en el campo, desmantelamiento del sistema nacional de áreas protegidas y supervisión ambiental, desterritorialización y violación de los derechos de los pueblos indígenas y pueblos y comunidades tradicionales, recortes presupuestarios en áreas estratégicas y falta de respeto a los acuerdos internacionales y a la política climática.

En reacción a las presiones de la sociedad civil y de los investigadores e investigadoras que han estado trabajando con pautas socio ambientales durante años, el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, dice que todo esto es “sensacionalismo”.

Defendemos la soberanía nacional y los derechos sobre la tierra, con sus bosques, ríos y animales, pueblos y comunidades tradicionales.

Nuestro testimonio ecuménico es la protección de la socio biodiversidad de la Creación y la defensa de las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos sociales que repudian este proyecto político de muerte.

Fórum Ecumênico ACT Brasil, 22 agosto 2019

Acción Solidaria Ecuménica Global para la Amazonía –
¡participe! https://conic.org.br/portal/noticias/3177-participe-da-acao-global-de-solidariedade-ecumenica-pela-amazonia

Fórum Ecumênico ACT Brasil (FEACT) on Amazon situation: Brazil, our Common Home Aflame

Consulte la versión en español de la declaración: Brasil, nuestra casa común está em llamas

Confira a versão em portugês: Brasil, nossa casa comum em chamas

“The whole creation is eagerly waiting for God to reveal his sons and daughters […]
but creation still retains the hope of being freed, like us, from its slavery to decadence”
(Romans 8:19;21)

Fórum Ecumênico ACT Brasil (FE-ACT Brasil) joins in solidarity with environmental organizations, social movements, indigenous peoples, and traditional communities to express its sorrow and deepest concern about the environmental policies of the current administration, which have led to a surge in devastation of the environment – as exemplified by the fires raging in the Amazon region – to alarming levels.

According to National Institute for Space Research (Inpe) data, the number of forest fires in Brazil from January 1 to August 19, 2019 has surged more than 80% compared to the same period in 2019. When confronted with this fact, the President of Brazil rashly and irresponsibly claimed that the fires could be “a criminal action” by “NGO people” to “call attention against the Brazilian government” and “himself”.

The president’s statement is unsurprising, given his strategy of criminalizing, delegitimizing, and seeking out mechanisms to prevent the operation of civil society organizations that uphold environmental rights. This stance is made clear by his allegation that “the fires, the way I see it, may have been boosted by NGOs, because they’ve lost money.”

Built on a foundation religious and economic fundamentalism, fake news, irresponsible opinions, and rejection of the scientific evidence, a catastrophic social and environmental scenario has arisen within the space of a few months: weakening of environmental legislation, irresponsible and unconditional subservience to the interests of mining concerns and agribusiness, baseless approval of hundreds of pesticide compounds, increased conflict in rural areas, systematic dismantling of the national system of environmental protection areas and environmental oversight, deterritorialization and violation of the rights of indigenous peoples and traditional communities, budget cuts to strategic areas, and noncompliance with international treaties and climate policies.

In response to pressure from society at large and from researchers who have worked on social and environmental issues for years, the Minister for the Environment, Ricardo Salles, claims this is “nothing more than sensationalism”.

We defend national sovereignty and land rights; the Earth’s forests, rivers, animals, indigenous peoples and traditional communities.

We hold an ecumenical belief in the protection of the social and biological diversity of Creation and the defense of civil society organizations and social movements that repudiate this political project of death.

Fórum Ecumênico ACT Brasil
August, 22/2019

Ação Global de Solidariedade Ecumênica pela Amazônia – participe! https://conic.org.br/portal/noticias/3177-participe-da-acao-global-de-solidariedade-ecumenica-pela-amazonia

Fórum Ecumênico ACT Brasil sobre situação na Amazônia: Brasil, a Casa Comum em chamas

Consulte la versión en español de la declaración: Brasil, nuestra casa común está en llamas

Click here and check out the English version of the statement: Brazil, Our Common Home Aflame

 

 

 

A Criação aguarda ansiosamente a manifestação das filhas e dos filhos de Deus.
Com a esperança de ser ela também libertada do cativeiro da corrupção.
Romanos 8.19;21

O Fórum Ecumênico ACT Brasil (FE-ACT Brasil) une-se a todas organizações ambientais, movimentos sociais, povos e comunidades tradicionais para expressar sua dor e sua extrema preocupação frente à política ambiental do atual governo, cujo resultado concreto é o aprofundamento do processo de devastação, visível nas extensas queimadas na região Amazônica, em níveis alarmantes.

Conforme dados do Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais (Inpe), houve um aumento superior a 80% no número de incêndios florestais no Brasil, entre 1º de janeiro e 19 de agosto deste ano, em comparação com o mesmo período do ano passado. Frente a isso, de maneira leviana e irresponsável, o presidente do país alega que as queimadas seriam “ação criminosa” de “ongueiros” para chamar a atenção contra o governo brasileiro e “a sua pessoa”.

A declaração do presidente não surpreende, pois uma de suas estratégias tem sido a criminalização das organizações da sociedade civil que defendem os direitos socioambientais, deslegitimando e buscando mecanismos para impedir a atuação destas organizações. Esta postura fica expressa no pronunciamento do presidente, ao dizer que: “A questão da queimada, no meu entender, pode ter sido potencializada por ONGs, pois perderam dinheiro.”

Sustentado em fundamentalismos religioso e econômico, fake news, opiniões irresponsáveis e de contestação a evidências científicas, em poucos meses, já temos um cenário socioambiental catastrófico: flexibilização da legislação ambiental, adesão irresponsável e incondicional aos interesses de mineradoras e do agronegócio, liberação sem critérios de centenas de agrotóxicos, aumento dos conflitos no campo, desmantelamento do sistema nacional de Unidades de Conservação e da fiscalização ambiental, desterritorialização e violação de direitos de povos indígenas e de povos e comunidades tradicionais, cortes no orçamento de áreas estratégicas e desrespeito a acordos internacionais e à política climática.

Em reação às pressões da sociedade civil e de pesquisadores e pesquisadoras que há anos atuam com pautas socioambientais, o ministro do Meio Ambiente, Ricardo Salles, afirma que tudo não passa de “sensacionalismo”.

Defendemos a soberania nacional e os direitos da terra, com suas florestas, rios e animais, povos e comunidade tradicionais.

Nosso testemunho ecumênico é a proteção da sociobiodiversidade da Criação e a defesa das organizações da sociedade civil e movimentos sociais, que repudiam este projeto político de morte.

Fórum Ecumênico ACT Brasil

22 de agosto de 2019

Ação Global de Solidariedade Ecumênica pela Amazônia – participe! https://conic.org.br/portal/noticias/3177-participe-da-acao-global-de-solidariedade-ecumenica-pela-amazonia

Confira versões em inglês e espanhol da nota: