Dia Da Amazônia – La creación gime desde la Amazonia

Arde el Amazonas (Nacho Yuchark/La Vaca)

 

Publicado em ALC notícias

BRASIL

Mara Manzoni Luz

En las últimas semanas de intensa movilización por la Amazonia, tuvo lugar el conversatorio ecuménico “La Creación Gime desde la Amazonia”, organizado por QONAKUY (Red de Universidades Evangélicas de América Latina, Central y el Caribe) y AIPRAL (Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina).El conversatorio ha endosado la campaña Amazoniza-te, una iniciativa conjunta de la Red Eclesial Panamazónica y otras organizaciones, y tuvo el apoyo de la UniReformada.

Aquí destacamos la contribución de Mara Manzoni Luz, directora regional de CREAS (Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio) en el evento, que se puede acceder por completo en ese enlace. El debate ha sido mediado por Humberto Shikiya (QONAKUY) y tuvo la participación de João Gutemberg Sampaio (REPAM), Darío Barolín y Agnaldo Gomes (AIPRAL), Milton Mejía (UniReformada) y Gerardo Oberman (Red Crearte). En ese día de la Amazonia hacemos eco a las voces de Mara y de todas las personas que actúan por la dignidad humana en la región.

La Amazonia

Esta vasta área que cubre 9 países en Sudamérica posee la mitad de los bosques tropicales del mundo y alberga el 15% de la biodiversidad terrestre. Viene siendo expoliada hace siglos, lo que no es una novedad. Yo me acuerdo de la primera vez que la pisé en 1983, como estudiante de antropología, en mi visita a la comunidad indígena Gavião Pykobjê. En aquel entonces, ese lejano pedazo del estado de Maranhão ya era de mucho interés de empresas para el transporte de sus productos mineros del vecino estado de Pará hacia el Atlántico. En los últimos años, estuve acompañando a las comunidades quilombolas de Oriximiná, Pará, que sufren los impactos sociales y ambientales de la minería de bauxita, y visitando las comunidades indígenas Tacana de Rurrenabaque, Bolivia, unidas frente ala construcción de una presa, y veo que las amenazas de los 80, aunque terribles, no eran tan sofisticadas como la devastación que vemos hoy.

En los últimos años, la Amazonia ha sufrido, con diversas intensidades, el crecimiento de las desigualdades estructurales, las invasiones de tierras, la explotación minera, la flexibilización de las leyes ambientales, la criminalización de sus defensores y defensoras, el asesinato de liderazgos locales, muchas veces con el apoyo de los gobiernos y de grandes transnacionales. Hechos pasaron a ser manipulados, como por ejemplo los incendios, que nos quieren hacer creer que son fruto de sequias o aún culpa de las comunidades porque quieren quemar para plantar. Esas son mentiras, para que no se vea que son resultados de acciones criminales orquestadas por el agronegocio y el extractivismo. Son acciones muchas veces motivadas por los propios discursos de las autoridades de los países – sea por una política llamada “desarrollista”, por el entreguismo a intereses económicos de las potencias del norte, por ganancias, por total falta de respeto no solo a la floresta, sino a los 34 millones de personas que la habitan. Entre ellas, 380 pueblos indígenas, de los cuales 140 viven en aislamiento voluntario. Son pueblos que ya pasaron por todas las amenazas posibles, resistieron a todo, y eligieron vivir y proteger sus tierras ancestrales, sus ríos, sus florestas.

Ahora, esos pueblos tienen sus vidas, más una vez, arriesgadas por la pandemia del Covid-19 que está afectando, indistintamente, bebes (el caso Yanomami), la juventud y, principalmente, a ancianas y ancianos. Como dijo un líder Waorani de Ecuador, “Si nuestros ancestros mueren, nuestro pueblo dejará de existir”.  A cada día es devastador ver las noticias de lideresas y líderes muertos por la pandemia y los riesgos a las poblaciones en aislamiento voluntario. Como dice el líder Ashaninka Francisco Pikãyo, coordinador de la Organización de los Pueblos Indígenas del Rio Juruá, “la pandemia es la nueva arma química de la conquista”. A la vez, ¡nos llena de esperanza ver la cantidad de lideresas y líderes jóvenes, ocupando sus espacios en la defensa de sus pueblos!

Según la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y la Rede Eclesial Pan Amazónica (REPAM), hasta el miércoles 19 de agosto, la población de pueblos indígenas contagiada era de 44.881; la población de pueblos indígenas fallecida de 1.442 y cerca de 221 pueblos/nacionalidades fueron afectadas en la región Pan Amazónica. Brasil, Perú y Colombia lideran esta triste estadística.

En Brasil[1], no se trata de más una pandemia en los últimos 520 años, pero de un intencionado genocidio, vía vetos del presidente de la Republica a la ley que pretendía disponer sobre medidas de emergencia para el enfrentamiento de la pandemia entre los pueblos indígenas, quilombolas y comunidades tradicionales. Eso afecta a todo el territorio nacional, pero en la Amazonia, con las distancias y las existentes vulnerabilidades, la negación del acceso a agua potable, del atendimiento diferenciado a la salud, del derecho a la conectividad para la comunicación con las áreas más aisladas, asociada a la lentitud de las acciones de ayuda, son una explicita violación de los derechos humanos. Lo que siglos de expoliación no han logrado, por la resistencia de los pueblos amazónicos, se intenta ahora usando la pandemia para avanzar la deforestación y así las fronteras agrícolas y el extractivismo.

Imagen: Amazonízate-Yurimaguas

¿Y el movimiento ecuménico?

Históricamente ha habido numerosas iniciativas en torno a la defensa de la Amazonia por parte del mundo ecuménico local, regional e internacional, no se podría nombrar a todas. Más recientemente, en 2019, previo al Sínodo Panamazónico de la Iglesia Católica, la iniciativa ecuménica de “Acción Solidaria Global por la Amazonia”[2] impulsada por Christian Aid América Latina y el Caribe y acompañada por CONIC – Brasil, ISEAT – BoliviaComisión Intereclesial de Justicia y Paz – Colombia, CREAS, Fórum de la Alianza ACT de Brasil, entre otras entidades, fue una iniciativa importante para fortalecer, de manera más amplia, las voces proféticas en defensa de la Amazonia.

Hoy CREAS y Koinonia de Brasil, juntamente con Christian Aid, desarrollan un proyecto cuyo objetivo principal es fortalecer la capacidad del diálogo interreligioso y ecuménico en la región amazónica – con prioridad para Bolivia, Brasil, Colombia y Perú – para la dignidad humana y los derechos de las comunidades indígenas y negras. Las Iglesias Latinoamericanas y las organizaciones ecuménicas y basadas en la fe han sido históricamente cruciales para acompañar a estas personas para una vida plena, con justicia, igualdad y sostenibilidad. Ahora, con las crecientes amenazas económicas y sociales, el conservadurismo religioso y la violencia, es fundamental un nuevo vigor al diálogo ecuménico e interreligioso en la región.

En nuestro plan de acción 2020, la Alianza Interreligiosa para la Agenda 2030 tiene el objetivo de incidir para que los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales de la Amazonia garanticen el control de la tierra, sus bienes comunes y su salud, en la perspectiva de la Casa Común. Estamos trabajando en el sentido de amplificar las iniciativas en red basadas en la fe, en la defensa de los pueblos indígenas de la Amazonia, frente al incremento de los impactos de la pandemia y la explotación de los territorios y la floresta.

Según la Encíclica Laudato Si, la Amazonia u otro espacio territorial indígena o comunitario no es solo un espacio geográfico, sino que también es un lugar de sentido para la fe o la experiencia de Dios en la historia… “En la Amazonía se manifiestan las “caricias de Dios” que se encarna en la historia (cf. LS 84).”[3] Teniendo esto como inspiración y siendo partes de una comunidad ecuménica e interreligiosa en solidaridad con las comunidades de la Amazonia, debemos fortalecer nuestro compromiso en el sentido de seguir:

1) Presionando a los Estados para que garanticen que los pueblos indígenas, quilombolas y las comunidades tradicionales amenazadas tengan acceso y control sobre la tierra y sus bienes comunes y a garantías de acceso a la salud en tiempos de pandemia;

2)  Denunciando la acción nefasta de misioneros proselitistas que ya tanto mal han traído a las generaciones pasadas y que hoy, como parte de un proyecto fundamentalista económico, social, cultural y religioso, aliado del agronegocio, buscan apoderarse de los territorios;

3) Defendiendo a las defensoras y defensores de Derechos Humanos y de la naturaleza que vienen siendo constantemente amenazados, mediante mecanismos eficaces de denuncia y protección y en contra de los intentos de criminalizar las luchas de los pueblos de la Amazonia

4) Apoyando a las comunidades locales en la promoción de alternativas económicas sostenibles y a hacer frente al sistema económico vigente enfrentando los desafíos de la crisis climática en la región;

5) Desarrollando una espiritualidad ecológica que nos ayude a escuchar lo que el Espíritu nos dice, sintiéndonos parte de la Casa Común y todo el mundo habitado, empezando por nuestras congregaciones y comunidades de fe;

6) Apoyando a organizaciones locales e iniciativas basadas en la fe en el desarrollo de estos objetivos, manteniéndonos siempre informados, desafiantes y activos en lo que es para nosotros un imperativo de fe: ¡la defensa de los pueblos indígenas, de la Amazonia y del medio ambiente!

Por eso, es esencial que las Iglesias, organizaciones ecuménicas e interreligiosas del Sur y del Norte global continúen sus labores proféticas de fe en acción. Necesitamos reforzar las consciencias de que los peligros de extinción de la Amazonia y sus pueblos están ante todos y todas. Solamente en la solidaridad y la defensa de la Casa Común, podremos evitar que las pérdidas de los pueblos indígenas, las bibliotecas vivas, sea una pérdida para toda la humanidad, pues son ellos los responsables por el equilibrio ambiental en su totalidad y por las florestas que aún nos restan.

Termino con la Coleta de Responsabilidad Ambiental del Libro de Oración Común de la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil: “Aliento de vida, que creaste en tu seno todo el orden creado, nos enseña a respetar a todas las criaturas, en testimonio vivo del Evangelio, que nos anima a luchar por la preservación de la naturaleza, restaurando el ideal del Edén y la perfección de lo que nos ha dado como regalo”.

La autora es científica social y educadora popular brasileña, directora regional de CREAS, integrante de la Alianza Interreligiosa para la Agenda 2030 y laica de la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil.


[1] En junio pasado, según estudio de la Coordinadora de Organizaciones indígenas de la Amazonia Brasileña (COIAB) y del Instituto de Pesquisa Ambiental da Amazonia (IPAM) la tasa de contaminación (de 759) era 84% más alta para los pueblos indígenas, en comparación al promedio del país (de 413); la mortalidad (52 para cada 100 mil) era 150% más grande que el promedio brasileño, de 21 a cada 100 mil habitantes.

[2] Ver el Documento “Somos la Amazonia”

[3] Instrumentum Laboris. Sínodo Especial para la Amazonía. N°19

Encontro anual do Fórum Ecumênico ACT Brasil debate fundamentalismos e pandemia

Fonte: CONIC

 

Representantes de organizações que integram o Fórum Ecumênico ACT Brasil (FEACT) participaram, nos dias 11 e 12 de agosto, do Encontro Nacional do coletivo. Em função da pandemia, ele foi realizado todo de maneira online. A secretária-geral do CONIC, pastora Romi Bencke, participou.
Primeiro Dia: os desafios dos fundamentalismos
O primeiro dia de Encontro contou com a exposição da professora Dra. Magali do Nascimento Cunha. Metodista, ela falou sobre fundamentalismos, crises da democracia e ameaças aos direitos humanos na América do Sul, apontando tendências e desafios para a ação. Magali atua, entre outras frentes, no Coletivo Bereia, agência que checa a veracidade de fatos publicados em mídias religiosas e em mídias sociais brasileiras que abordem conteúdos sobre religiões e suas lideranças no Brasil e no exterior.
Segundo Dia: fortalecendo grupos populares durante a pandemia
No segundo dia, o foco foi ouvir os participantes sobre como a pandemia está afetando cada uma das organizações que integram o FEACT. Em comum, todos falaram sobre os desafios do trabalho remoto, adaptação das rotinas e os desafios do “universo online”.
Algumas também apontaram para a necessidade da readequação dos projetos, redirecionando alguns recursos para ações de emergência e o fortalecimento de grupos populares.
Quilombo Campo Grande foi outro tema que tomou conta de parte das discussões desse dia, culminando com a publicação de uma nota de solidariedade às famílias que, em plena pandemia, estão sofrendo despejo de uma área onde, há 20 anos, produzem alimentos saudáveis, como o café orgânico Guaií.
Próximo encontro
Foi marcado mais um Encontro do FEACT para este ano. Será no dia 8 de outubro.

FEACT nota in solidariteit met Quilombo Campo Grande

 

 

 

 

Vandaag werd Brazilië nog droeviger wakker!

Te midden van een pandemie zonder weerga, die in Brazilië al meer dan 100.000 doden telt, werd de nederzetting “Quilombo Campo Grande” in het zuiden van de staat Minas Gerais, verbonden aan de “Movimento dos Trabalhadores Sem Terra” (MST), de beweging van landloze boeren, vanmorgen verrast door een ware oorlogsinval. Honderden militaire politievoertuigen vielen gewelddadig het gebied binnen om er 650 families te verdrijven die er al meer dan 20 jaar verblijven en de plek omgetoverd hebben tot een productiecentrum van gezond voedsel. Een voorbeeld daarvan is de biologische koffie Guaií. Quilombo Campo Grande ligt in een gebied waar één van de beste koffiesoorten ter wereld wordt geproduceerd. Daarom is dit gebied het doelwit van grote agribusiness-bedrijven. Het is het strijdtoneel tussen twee verschillende productieve modellen. Aan de ene kant, een die inkomsten verdeelt en produceert in harmonie met het leefmilieu, aan de andere kant, een model dat rijkdom concentreert, mensen uitsluit en het milieu vernietigt.

De betrokken families worden al jaren onder druk gezet door sluipschutters. Volgens bronnen handelen deze in opdracht van de voormalige eigenaar van het terrein waar een failliete suikerfabriek stond. Het zijn 22 jaar van conflicten met 5 uitzettingen en gelukkig veel nationale en internationale solidariteit.

De uitzetting van vandaag komt er na druk van João Faria, een van de grootste koffie-exporteurs in Brazilië. Deze ondernemer wil zijn productiegebied uitbreiden. Bij de opdracht tot ontruiming zijn belangen van grote bedrijven betrokken, waaronder multinationals Nestlé en Mondelez. Vermeldens waard is dat João Faria een van de grootste donateurs was van de campagne van president Bolsonaro in 2018.

Wij “eisen” van de gouverneur van Minas Gerais, Romeu Zema, en de bevoegde instellingen de onmiddellijke opschorting van de uitzetting, respect voor de mensenrechten van deze families en voor duizenden anderen die momenteel overgeleverd zijn aan soortgelijk geweld in Brazilië.

Deze actie toont nogmaals aan dat de Braziliaanse regering zich uitsluitend en exclusief laat leiden door de belangen van het financieel kapitaal en de multinationals. Het leven van de Braziliaanse bevolking wordt bedreigd door degenen die het zou moeten garanderen.

Deze politiek willen een einde maken aan onze cultuur, onze spiritualiteit, het recht om te dromen. Het is geen toeval dat de eerste actie van de militaire politie was om de school “Eduardo Galeano” en de plaatselijke kerk aan te vallen.

Het zijn de open aders van Latijns-Amerika die bloeden als gevolg van een nieuw kolonialisme, dat “het domein van geweld versnelt”. (Am 6.3)

 

Fórum Ecumênico ACT Brasil
12 de agosto de 2020.

FEACT in solidarity with the Quilombo Campo Grande

 

 

 

Today is a sad day for Brazil.

Amid an unprecedented pandemic that has already killed more than 100,000 Brazilians, the “Quilombo Campo Grande” camp, in southern Minas Gerais, was surprised last morning by war-like acts. Hundreds of police cars made a violent appearance to evict the 650 families that have resisted and produced healthy food over the last 20 years. One of their products is the Guaií organic coffee: Quilombo Campo Grande is located in an area that produces one of the best coffees in the world. Coveted by large agribusiness corporations, those lands are the scenario for a dispute between two models. One of them shares income and respects the environment, whereas the other concentrates wealth, excludes people and destroys the environment.

Those families have suffered with threats from gunmen for many years. According to some sources, they act under the command of the former owner of a bankrupt plant. Over 22 years, there were 5 evictions and many demonstrations of national and international solidarity.

The eviction we witness today is consequence of the pressure made by João Faria, one of the biggest coffee traders in Brazil. This agribusinessman is seeking to extend his production area and the interests of large corporations are also involved in this eviction, including multinationals like Nestlé and Mondelez. It is worth highlighting that João Faria was one of the main donors to the President Jair Bolsonaro campaign in 2018.

We “demand” from Governor Romeu Zema and from competent institutions the immediate suspension of the eviction, and the respect for the human rights of those families and other thousands that suffer with similar violence in Brazil nowadays.

Once again, this action evidences how the Brazilian government is exclusively oriented by the interests of the financial capital and multinationals. The lives of Brazilian people are jeopardized by those who should protect them.

They want to extinguish our culture, our spirituality, our right to dream. It is no surprise that the first act of the military police was to attack the local church and the local school, which is called Eduardo Galeano.

These are the open veins of Latin America, which bleed in face of a new colonialism that “hastens the domain of violence”. (Am 6.3)

Fórum Ecumênico ACT Brasil
12 de agosto de 2020.

 

 

 

 

Nota do Fórum Ecumênico ACT Brasil em solidariedade com o Quilombo Campo Grande

Hoje o Brasil amanheceu ainda mais triste!

Em meio a uma pandemia sem precedências, que já provocou mais de 100 mil óbitos, o acampamento “Quilombo Campo Grande” do sul do Estado de Minas Gerais, ligado ao Movimento dos Trabalhadores Sem Terra do Brasil, foi surpreendido, nesta madrugada, por um verdadeiro clima de guerra. Centenas de viaturas policiais irromperam violentamente para despejar as 650 famílias que, há 20 anos, resistem e produzem alimentos saudáveis. Um deles é o café orgânico Guaií.

O Quilombo Campo Grande está localizado em uma área que produz um dos melhores cafés do mundo. É neste território, altamente visado pelas grandes empresas do agronegócio, que acontece a disputa entre dois modelos produtivos que distribui renda e convive com o meio-ambiente.  Por outro lado, um modelo que concentra riqueza, exclui as pessoas e destrói o meio-ambiente.

Há anos essas famílias sofrem coação por parte de pistoleiros. Segundo fontes eles agem por ordem do ex-proprietário da usina falida. São 22 anos de conflitos, 5 despejos, muita solidariedade nacional e internacional.

O despejo de hoje acontece após pressão de João Faria, um dos maiores exportadores de café do Brasil. Este empresário do agronegócio quer estender a sua área de produção. Há interesses de grandes empresas envolvidos neste despejo, entre estas empresas estão as multinacionais Nestlé e Mondelez. Chama-se a atenção que João Faria foi um dos maiores doadores da campanha do Presidente Bolsonaro em 2018.

Exigimos do governador Romeu Zema e das instituições competentes a suspensão imediata do despejo, o respeito aos direitos humanos dessas famílias e de outras milhares a mercê de violência semelhante no Brasil neste momento.

Essa ação expõe, mais uma vez, que o governo brasileiro se orienta única e exclusivamente por interesses do capital financeiro e das multinacionais. A vida da população brasileira está ameaçada por aqueles que deveriam garanti-la.

Querem acabar com nossa cultura, com nossa espiritualidade, com o direito de sonhar. Não é por acaso que a primeira ação da polícia militar foi atacar a Escola Eduardo Galeano e a igreja local.

São as veias abertas da América Latina que sangram em consequência de um novo colonialismo, que “apressa o domínio da violência”. (Am 6.3)

 

Fórum Ecumênico ACT Brasil
12 de agosto de 2020.

Nota do Fórum Ecumênico ACT Brasil em solidariedade com o Quilombo Campo Grande em inglês

 

FEACT nota in solidariteit met Quilombo Campo Grande em holandês

 

Campanha de enfrentamento à violência com foco em mulheres evangélicas durante a pandemia da covid-19

 

“Mulher, vai tudo bem contigo?”
 
Essa é a pergunta que norteia a campanha de enfrentamento à violência contra as mulheres evangélicas nestes tempos de pandemia.
 
Fruto de uma parceria entre o projeto Rede Religiosa de Proteção à Mulher Vítima de Violência de Koinonia Presença Ecumênica e Serviço e as Evangélicas pela Igualdade de Gênero, a campanha surge para colaborar com tantas outras iniciativas de enfrentamento às violências contra as mulheres, que principalmente neste tempo de pandemia tem crescido absurdamente.
 
Quantas mulheres em nossas igrejas têm respondido “está tudo bem” mas na verdade tem vivido situaçãoes em que seus lares estão destruídos, sofrendo humilhações, isolamentos, violências. Há mulheres em nossas igrejas que nem são perguntadas se estão bem ou não, não há interesse ou credibilidade, sofrem caladas.
 
Sendo assim, como você pode contribuir?
É simples:
 
A CAMPANHA É FORMADA PELOS SEGUINTES MATERIAIS:
 
Compartilhando,
 
– IMAGENS, que vão servir para que as mensagens circulem facilmente;
– VÍDEOS com Comentários bíblicos para que você perceba como a bíblia pode ser instrumento para a opressão OU libertação.
 
MAS NÃO É SÓ ISSO!
 
Vamos oferecer um pequeno CURSO DE FORMAÇÃO DE ESCUTA ATIVDA para você que deseja aprender como acolher as mulheres evangélicas vítimas de violência pela escuta ativa e empática, além de conhecer a rede pública de enfrentamento e como acessá-la.
 
Para você mulher, que deseja participar do curso, inscreva-se no link:
 
 
Nós cremos que tudo pode ser diferente! É preciso transformação no nosso modo de pensar e de agir!
 
 
Sobre o título da campanha:
 
Nós perguntamos “Mulher, vai tudo bem contigo?” porque fomos inspiradas pelo texto bíblico de 2 Reis 4:8-37, que relata sobre uma Mulher que era da cidade de Suném que ofereceu comida e abrigo ao profeta Eliseu. Nós a conhecemos apenas como Mulher Sunamita porque infelizmente o escritor desse texto bíblico não achou que era importante informar seu verdadeiro nome.
 
A Mulher Sunamita era uma mulher forte, determinada, serena, equilibrada. Ao constatar que seu filho estava morto, leva seu corpo até o quarto do profeta, fecha a porta do quarto e vai ao encontro do profeta.
O profeta ao ver a Sunamita, fala para o moço Geazi perguntar: “ Mulher, está tudo bem com você? Tudo bem com seu marido? E com seu filho?” E olha só, a Sunamita responde: “Está tudo bem”.
 
Neste texto bíblico é possível perceber que a Sunamita respondeu que estava tudo bem, mas estava profundamente angustiada! E o profeta percebeu isso.
 
Claro! Seu filho estava morto!
 
Em nosso país, a cada DUAS horas UMA mulher é morta. Por ser mulher. Nosso país ocupa o 5º lugar no ranking MUNDIAL de países mais violentos contra as mulheres.
 
A EIG e Koinonia vão trabalhar intensamente neste próximo mês para que essa campanha alcance o máximo de irmãs, irmãos e igrejas.
Se você também entende que nós, como cristãs e cristãos, temos a responsabilidade de enfrentar TODO TIPO DE VIOLÊNCIA CONTRA AS MULHERES, VOCÊ PODE NOS AJUDAR COMPARTILHANDO ESSA CAMPANHA!

Organizações do Feact-Brasil atuam no fortalecimento da Justiça de Gênero em meio à pandemia da covid 19

Dados da ONU Mulheres apontam que o número de mulheres vítimas de violência está aumentando como resultado da pandemia do novo coronavírus

Coletivo de Comunicação Feact-Brasil

Com vários países adotando as medidas de isolamento social, cerca de quatro bilhões de pessoas agora estão se abrigando em casa contra o contágio global do novo coronavírus. É uma medida protetora, mas que traz outro perigo mortal. Vemos uma pandemia crescente, a da violência contra as mulheres.

Uma em cada três mulheres em todo o mundo já sofreu violência . Os números crescem como resultado da pandemia do novo coronavírus (Sars-CoV-2), aponta o relatório “A sombra da pandemia: violência contra mulheres e meninas e Covid-19”. O documento foi divulgado em abril pela ONU Mulheres, entidade da Organização das Nações Unidas para igualdade de gênero e empoderamento.

Em países profundamente desiguais como o Brasil, períodos de quarentena deflagram outras realidades — violações de direitos ainda mais aviltantes no acesso à terra, território, moradia, trabalho, saneamento básico, comunicação e segurança alimentar por parte de populações vulnerabilizadas. A violência de gênero é uma delas.

As mulheres negras estão mais vulneráveis à infecção e aos impactos socioeconômicos da pandemia, visto que elas são a maioria das pessoas vivendo abaixo da linha de pobreza no Brasil. Mulheres são a maioria trabalhando nas áreas de enfermagem, mulheres são maioria nos trabalhos domésticos, estes, nunca valorizados ou remunerados como deveriam. O racismo e o machismo são vetores de mortes acentuadas pelo cenário da pandemia. Confira a matéria clicando aqui.

Na cidade de São Paulo, houve um aumento no número de prisões em flagrante de violência doméstica — passaram de 177 em fevereiro para 268 em março.

Outro exemplo desse aumento se percebe em Blumenau (SC), onde as ocorrências de violência doméstica subiram 39%. Dados do Fórum Brasileiro de Segurança Pública mostram que houve aumento expressivo de feminicídio dentro de casa em março, em São Paulo (46%), Acre (100%), Rio Grande do Norte (300%) e Mato Grosso (400%). A comparação foi realizada com março de 2019.

A diaconia ecumênica com justiça de gênero alerta as organizações baseadas da fé sobre a urgência de pensar ações que reduzam o sofrimento de mulheres, crianças, adolescentes e pessoas idosas forçadas a viver diuturnamente na presença de seus agressores.

Compartilhamos com vocês algumas ações de enfrentamento à violência de gênero, de emergência e ajuda humanitária por meio deste medium que pode ser acessado em português ou inglês.

Boa navegação!

MEDIUM EM PORTUGUÊS AQUI.

MEDIUM IN ENGLISH HERE.


FEACT Brazil organizations act to strengthen Gender Justice in the midst of the COVID-19 pandemic

Communication from FEACT Brazil

May 8

Data from UN Women suggests that the number of female victims of violence is increasing as a result of the new coronavirus pandemic.

FEACT Brazil Collective Communication

With a number of countries adopting social isolation measures, approximately four billion people are now sheltering at home against the global contagion of the new coronavirus. This is a protective measure, but one that leads to another mortal danger. We are seeing a growing pandemic — violence against women.

One in every three women around the world has experienced violence. These numbers have grown as a result of the new coronavirus (Sars-CoV-2) pandemic, as noted in the report “The Shadow Pandemic — Violence Against Women and Girls and COVID-19”. The document was published in April by UN Women, a United Nations organization for gender equality and the empowerment of women.

In profoundly unequal countries such as Brazil, periods of quarantine reveal other realities — even more appalling violations of the rights of vulnerable populations to access land, territory, housing, work, basic sanitation, communication and food security. Gender violence is one more of these.

Black women are even more vulnerable to infection and to the socio-economic impacts of the pandemic, given that they form the majority of people living below the poverty line in Brazil. Women make up the majority who work in nursing, women make up the majority in domestic work, and are never valued or remunerated as they should be. Racism and sexism are vectors of death accentuated by the pandemic situation.

Click here to check out the report

The city of São Paulo saw an increase in the number of arrests for acts of domestic violence — rising from 177 in February to 268 in March.

Another example of this increase was seen in Blumenau (SC), where the incidence of domestic violence rose by 39%. Data for March 2020 from the Brazilian Forum of Public Security demonstrate a significant increase, compared to March 2019, in femicide within the home in São Paulo (46%), Acre (100%), Rio Grande do Norte (300%) and Mato Grosso (400%).

The ecumenical diakonia for gender justice has warned faith-based organizations about the urgent need to consider actions that reduce the suffering of women, children, adolescents and the elderly forced to live with their aggressors on a daily basis. We would like to share some emergency and humanitarian activities to combat gender violence.

Happy navigating!

MEDIUM EM PORTUGUÊS AQUI.

MEDIUM IN ENGLISH HERE.

Terreiros e KOINONIA na luta pela vida durante a pandemia da Covid 19 em Salvador

Por Ana Gualberto
com contribuições de Natália Blanco

Com o início das medidas de isolamento social em 17 de março, estamos monitorando o impacto da pandemia junto às comunidades negras tradicionais com as quais atuamos. Diante do desafio da manutenção da vida durante a pandemia, por saber que nossas casas de candomblé são espaços de acolhimento e referência para a comunidade, por compreender e valorizar sua ação junto à sua comunidade e por ter sua casa como parceira de nossas ações e sonhos de uma sociedade com mais equidade. Nos juntamos para atuar de forma direta na garantia da sobrevivência do nosso povo negro periférico e de religião de matriz africana.

Historiador e educador social, o Ogan Lucas Cidreira compartilha sua breve análise sobre como o que a história nos revela sobre os processos de resistência do povo de axé, olhando para essas ações dos terreiros durante a pandemia, principalmente com as lideranças das mulheres:

“Não podemos perder a perspectiva de toda a odisseia que cerca a sobrevivência da identidade ancestral em nós, essa medida é a condição singular para a nossa continuidade.
Tudo existe a partir do corpo, local onde nos é depositada pelas experiências a memória. A minha traz a resistência da manutenção e práticas dos ritos nas senzalas e na força das mulheres que lutaram e tornaram possível o candomblé entre outras denominações e manifestações ancestrais africanas. Em minha opinião primeiro espaço de resistência institucional da população negra, basilar para o resgate identitário de negras e negros em todo país.
A título de exemplo não seria possível a nossa sobrevivência quando o estado recém brasileiro institui leis que tornam crime ser negro e senão pela força das mulheres que sempre sustentaram e tornaram possível a nossa existência como grupo, o sustento da família, ao lado do homem negro perseguido e violentado, estão as mulheres sempre a lhes prover a vida, o resgate, a resistência e os caminhos para libertação, em seu pleno exercício de poder.
Assim, as ações que os terreiros de candomblé praticam em seu cotidiano de luta e resistência, o têm por inspiração dessa luta matriarcal, por alteridade, por entender o valor da vida e num momento como este jamais estaríamos eximidos do nosso papel e responsabilidade fraterno de cuidar. Mais uma vez vítimas de um processo irresponsável de globalização e usura, que não só globaliza as “conquistas” contemporâneas, mas também as suas mazelas.”

Olhando para realidade, algumas questões são importantes serem afirmadas:

  • Mais de 70% destas populações não tem vinculo empregatício, o que as coloca em situação de vulnerabilidade econômica;
  • Mais de 60% destas comunidades estão em áreas com saneamento básico insuficiente ou inexistente;
  • A crise econômica e social não se resolverá em curto prazo, o que nos coloca a necessidade de pensar mais ações de manutenção de sobrevivência;
  • As lideranças de terreiro e das associações quilombolas são referencias para buscar auxílio imediato para sanar falta de alimento, itens de higiene, compra de gás de cozinha, remédios entre outros itens.
  • Há redes articuladas pela Sociedade Civil em processos de distribuição de alimentos, com as quais estamos conectando as comunidades onde há esse tipo de intervenção. Porém a distribuição de alimentos tem se tornado cada vez mais complexas a partir de grandes entregas a partir de um lugar central. Uma solução é a compra local e a distribuição família por família, evitando assim as aglomerações que são de alto e de maior risco para as populações.

Como parceiros, KOINONIA foi procurada pelas lideranças de comunidades de terreiro de candomblé e iniciativas que contemplam este público para contribuir no que pudesse. Assim iniciamos diálogo com nossos financiadores para contribuir de alguma forma. Conseguimos destinar uma parte de nossos recursos que transformamos em alimentos e itens de limpeza.

Nós reportamos aos alguns terreiros que nos procuraram, que realizam atividades em parceria com KOINONIA nos últimos anos e que oferecem ações sociais em suas casas, buscamos também chegar em áreas diversas da cidade de Salvador. Chegamos à seguinte lista de comunidades de terreiro de candomblé e iniciativas:

Ilê Axé Okutá Lewá, Abassá de Ogum, Ilê Axé Torrun Gunam, Ilê Axé Omo Omim Tundê, Ilê Axé Obá Tossi, Ilê Axé Tafá Oyá, Egbé Onã Osun, Casa Branca, Comissão de Terreiros do Engenho velho, Coletivo pelo Nordeste de Amaralina, Espaço Vovó Conceição/Ong Dendê do Aro Amarelo e Rede de Mulheres Negra. Estes grupos receberam as doações e organizaram a distribuição a partir de seus espaços sagrados, reafirmando assim o papel da religião de matriz africana na promoção da vida.

Conseguimos alcançar aproximadamente 200 famílias. Compartilhamos algumas imagens e depoimentos para encher seu coração de alegria e esperança de uma sociedade mais solidária e amorosa.

Mãe Rose do Ilê Axé Obá Tossi:

“A situação é complicada, porque a gente vive de jogo, e através desse jogos que a gente compra cimento pra fazer uma obra na casa. Não para fazer do nosso axé um comercio, mas para suprir as necessidades da casa, para as contas de luz, agua, telefone etc. Só que neste momento sem poder atender clientes estamos vivendo na misericórdia de Deus e dos orixás. Mas uma coisa temos que agradecer, nossa vida, ficar cada um dentro de casa e pedir misericórdia para que isso acabe logo. Todo nosso povo ficou muito emocionado com a iniciativa.”

Iyalorixá Odara Bomfim do Egbé Onã Osun:

“Minha avaliação de organizações, que apoiam, que visam atuar no maior conhecimento de cultura de grupos históricos, e essa importância de ser uma organização ecumênica, de entender que a diferença não nos faz diferente, ela nos aproxima e nos traz conhecimento. Então ter a disposição de Koinonia auxiliando em nossa campanha para as doações, faz a sensação de caminho, de caminhar, de positividade, existe.

Diante de toda a trajetória histórica que nós povos e comunidades de matriz africana temos, neste caminho o que mais nos deparamos é com solidão. Então você se deparar com uma organização que categoricamente visa, entende, respeita, acolhe e aceita seus projetos, isso faz com que você tenha um sentimento de pertença. De que de fato essa terra é sua, esse caminho é seu, a liberdade, de fato, essa liberdade religiosa, ela é positiva. Então eu vejo de suma importância todas as atividades de Koinonia e essa disponibilidade acolhedora que todas as pessoas envolvidas nesta grande organização tem.”

 

Families in São Paulo receive emergency aid with support from FEACT Brazil, by ACT Alliance

Articulation and organization with families in the south of São Paulo. Photo: MAB São Paulo

2,000 baskets with food and hygiene and cleaning items will be distributed in an action led by KOINONIA, representing the Ecumenical Forum ACT Brazil, in coordination with the MAB

 

Versão em português: Famílias em São Paulo recebem ajuda emergencial com apoio do FEACT Brasil, pela ACT Aliança

By Natália Blanco/ Koinonia
With information shared by Liciane Andrioli and Ubiratã de Souza Dias/ MAB São Paulo

About 500 families affected by floods in neighborhoods in the East and South sides of São Paulo and Baixada Santista are receiving in these three months, food baskets and hygiene and cleaning kits, on an intensified action as off the beginning of May.  The action is coordinated in local alliance with the Movement of People Affected by Dam – MAB, partner of KOINONIA, representing the Ecumenical Forum ACT Brazil¹.

Through an ACT Alliance² Emergency Fund, the activity is part of a project of solidarity and organization with families affected by recurrent floods, who are now in an even more vulnerable situation due to the COVID-19 pandemic.

The impacts are worrying and signal the need for articulations of civil society solidarity with these families, mostly headed by women.  According to research conducted in 260 favelas across the country, “Coronavirus – Mães da Favela (Mothers of the Slums)” conducted by the Locomotive Institute and Data Favela, about 5 million women live in the favelas. Each mother has an average of 2.7 children. About 70% of mothers say that food is impaired by the absence or sudden decrease in income due to social isolation. According to the survey, almost 40% of mothers living in slums are autonomous professionals, only 15% have an employment contract.

The process of mapping and dialogue with families, especially with female head of families, has been taking place since mid-March and so is the articulation of partners in each territory, social workers, health agents, social movements and local leaders of neighborhoods. Churches have also been ready to collaborate. We identified the various solidarity actions underway in the different neighborhoods, with the registration of families we identified those where aid would not arrive and places where a decentralized distribution without agglomerations would be possible.

About 2,000 baskets will be distributed in the neighborhoods: União de Vila Nova, Jardim Romero, Jardim Penha, Vila Seabra and Vila Itaim Paulista, affected by the Penha dam, East Zone; Grajaú, Pedreira, Cidade Dutra and São Luiz, nearby the Billings dam, in the South Zone; and in the neighborhood Pilões, region bordering the Cubatão river, in the city of the same name, in Baixada Santista. In addition to baskets, psychosocial support has also been done with home-to-home visits and public advocacy actions, especially in communication initiatives in this special time of confinement.

The first batch of deliveries of baskets and kits takes place in the first week of May, the next are scheduled for the end of May and June, with all the necessary safety care to avoid any exposure of volunteers and beneficiaries to the virus of COVID-19.

According to Liciane Andrioli, of the Movement of People Affected by Dam in São Paulo “at this moment with the neoliberal policies of the Bolsonaro government, thousands of people have been losing their rights, many are unemployed or living of informal economy; With the COVID-19 pandemic, the living conditions of this people become even more precarious. This solidarity action started with the floods and will also help alleviate this situation at least a little.”

Solidarity and popular organization become main weapons against the pandemic

As the largest metropolis in Brazil, São Paulo faces the consequences of this when experiencing the epicenter of the coronavirus pandemic. Families who historically experience the difficulties caused by the lack of urban planning and inequalities that this entails, given the current scenario of setbacks, now experience all this in an intensified way with the arrival of the virus.

Policies that do not think of the city as part of nature, which neglect access to housing, sanitation and income distribution have favored the disorderly emerging of numerous occupations, slums and communities on the banks of dams and at-risk areas below them. The three regions where the solidarity action will act have something in common: the experience of being systematically impacted by the recurrent floods.

According to the Oswaldo Cruz Foundation, the lethality of COVID-19 is at 6.8% in Brazil, but as we also deal with the problem of case underreporting, due to inequalities in access to health and testing, this number may be 10 times higher according to FIOCRUZ. The areas most affected by COVID-19 in the city are on the outskirts, Brasilândia, North zone, e Sapopemba, East zone.

It is already proven that the virus is also excreted by feces, further compromising populations living without basic sanitation. The SOS Mata Atlântica Foundation released in March a study covering 181 stretches of rivers and bodies of water, within the perimeter of the Atlantic Forest, showing that 95% of the quality of the mineral resource is compromised.

According to IBGE, more than half of the Brazilian population does not have access to garbage collection and 34 million do not have piped water, gaping the deep abysses of inequality caused by an economic system where nature, which does not exclude human life, serves only for consumption.

MAB questions the allocation of resources and wealth generated by the dams of the South zone, Billings and Guarapiranga, the largest water reservoirs in the metropolitan region of São Paulo.

Ubiratã de Souza Dias, of MAB’s coordination team in the region points out: “the water and electricity generated by the dams are sold to the population and generate great profits for the companies that provide this service, however, we do not see this wealth that is generated here return in the form of improvements for families. Even many affected families living on the edge of the reservoir do not have access to treated water or sewage collection and treatment, a situation that we are taking into account in aid.”

 

¹ The Ecumenical Forum ACT Brazil consists of 23 faith-based organizations, including 7 churches. It exists for the last 18 years under this name and promotes actions for a secular and democratic State under the rule of law, in an ecumenical perspective that our planet and our cause cannot leave anyone out, all of us are part of the same future in Our Common House.

² The Forum is part of the ACT Alliance, a global coalition that brings together 151 faith-based organizations and churches, working together in more than 125 countries.

Note: Any use of image is regulated by the vulnerable children and adults safeguard policy of ACT Alliance and KOINONIA.

 

Covid-19: Articulação de Mulheres do Baixo Sul da Bahia doam cestas agroecológicas para famílias de Camamu

Fotos: Articulação de Mulheres do Baixo Sul da Bahia

Cestas básicas vindas do assentamento Dandara dos Palmares foram entregues graças a organização das mulheres na resistência frente ao vírus.

Por Natália Blanco/ Koinonia

Na penúltima semana do mês de abril, cestas de alimentos, fruto da produção agroecológica de assentamentos como Dandara dos Palmares e Zumbi dos Palmares, na baía de Camamu chegou à diversas famílias em situação de vulnerabilidade da cidade e regiões próximas. Frutas, legumes e hortaliças, muitos desses alimentos são orgânicos, fruto da agricultura familiar.

Todo o processo de organização das doações até as entregas foram realizadas pelas próprias mulheres e suas famílias, em foram entregues em áreas periféricas como as ocupações Nova Conquista e Paulo Jackson, o bairro Mutirão e outro municípios como Uruçuca, Ilhéus, Itacaré, Maraú e Ibirapitanga.

A ação foi viabilizada com recurso vindo do Instituto Arapyaú e  por meio da Rede de Agroecologia Povos da Mata, chegou até os assentamentos para a produção dos alimentos. A Rede é o primeiro Organismo Participativo de Avaliação da Conformidade (OPAC) da Bahia. A Rede é autorizada pelo governo federal a emitir certificação orgânica de forma participativa.

Ao todo foram distribuídas cerca de 380 cestas, organizações como a Comissão Pastoral da Terra e Pastoral da Criança também foram beneficiadas.

E pela primeira vez neste tipo de ação, a articulação também contou com a doação de 11 cestas de alimentos, mais um kit de máscaras e informativos sobre o coronavírus vindas de Comunidades de Terreiro. Fato que foi muito louvado por Ana Celsa Sousa, técnica do Serviço de Assessoria a Organizações Populares Rurais (SASOP), liderança comunitária e integrante da articulação de mulheres. “Foi uma experiência muito boa contar com nossas/os companheiras/os das comunidades de terreiro, normalmente são comunidades que não recebem muita visibilidade por conta intolerância”.

Não é novidade para as comunidades negras tradicionais, como quilombolas e outras populações do campo, a necessidade da auto-organização como forma de garantia de sua autonomia. As medidas tomadas em virtude da chegada da pandemia da covid-19 aos seus territórios não foram diferentes.

A ação também contou com o apoio para mobilização e organização das famílias também apoio da Articulação de Mulheres do Baixo Sul e também de outras parcerias como KOINONIA, SASOP, Sindicato dos Trabalhadores Rurais, Escola Agrícola Comunitária Margarida Alves e outras associações comunitárias. Essa e outras ações são importantes para fortalecer a autonomia dessas comunidades e principalmente para as mulheres, que cumprem um papel tão importante na produção agroecológica e nas lideranças das famílias e comunidades.

A Articulação de Mulheres do Baixo Sul é uma mobilização formada por mulheres de comunidades da região de Camamu, no Baixo Sul da Bahia, que visa fortalecer o poder político, autonomia econômica e a soberania alimentar de mulheres e suas comunidades. Muito atuante, as mulheres viram a necessidade de continuar o planejamento de suas atividades de forma à distância, encarando o fato de que a comunicação virtual muitas vezes é dificultada por conta de problemas técnicos como acesso à internet.

Os efeitos do coronavírus  na autonomia econômica das mulheres de Camamu

A necessidade do isolamento social tem afetado as dinâmicas econômicas das mulheres de Camamu, e isso é uma preocupação para a Articulação de Mulheres do Baixo Sul da Bahia. “Nosso município gira em torno das produções agrícolas e da atividade econômica da nossa feira, onde todo mundo leva seus produtos para ser comercializado. Agora que não podemos ir até a feira e nem a outros comércios da cidade, então fica complicado”, explica Ana Celsa.

Além das frutas e verduras, são produtos chamados de beneficiários como doces em compota, geleias, polpas, chocolates, e por aí vai. Além da economia local, a segurança alimentar das famílias também acaba sendo prejudicada com a situação.

Como o município é pequeno e rural, outra iniciativa tocada pela Articulação de Mulheres tem sido o mapeamento de agricultoras, para escoar a produção e promover um intercâmbio “à distância” entre as comunidades.

A ideia é que uma vez por semana, um transporte comunitário faça o leve e traz dos produtos de uma comunidade a outra. O mapeamento visa dividir os produtos em 3 categorias: frutas e verduras, plantas medicinais, e os do tipo beneficiários.

Além disso, Ana Celsa destaca que esse momento de isolamento tem servido para as famílias refletiram sobre como é importante consumir o que nós mesmas produzimos. “A maior lição que podemos tirar disso é que neste tempo de isolamento precisamos valorizar o que temos em nosso próprio quintal. Eu mesma aqui em casa tenho várias plantas que tenho consumido como chá. E tem sido muito bom valorizar o que é nosso!”.